Es la monda lo de los sondeos. Dice UPN que los resultados del suyo le sitúan rozando la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Pamplona en 2011, si a sus votos se suman los del PP. Dice el PSN que, de eso, nada: que con los resultados del suyo, los datos les dan la razón a los socialistas. La cosa se convierte en la remonda cuando nos enteramos de que ambos sondeos los ha realizado la misma empresa y en el mismo periodo de tiempo. Podemos suponer que alguno está jugando con los datos y acertaremos si decimos que seguramente los dos. UPN, porque para rozar esa mayoría tiene que rascar en las pieles de CDN, UPyD y similares y así -avisando que vienen los vascos de NaBai, que mejor con Cervera- tal vez ayude a conseguirla. El PSN, porque estará viendo cómo orientar su estrategia y lo mucho que se tiene que rozar su candidato para, primero, convencer a la ciudad de que les vote, luego poder tener boletos que rascar y después ganar algo. Con la presencia o no de la izquierda abertzale en las elecciones parece que ambos rascarían también, no sólo porque les pica bastante, sino sobre todo porque contabilizarían algún concejal más si consiguen que a Batasuna no le dejen presentarse y si sus votos se contasen como nulos. "Es la misma tarta municipal, 27 concejales, pero les toca a más, porque así se la reparten entre menos", me explica en el bar mi asesor político de las vísperas de fiesta. El y yo somos los únicos en la barra a los que parece interesarnos el tema en este Día de San Francisco Javier. "Chica, me dice muy serio, así ni rozamos, ni rascamos, ni ganamos. Media Navarra lleva cinco días adorando, tocando y fotografiando la Copa del Mundo de Fútbol cual custodia bajo palio; la otra media agotó ayer las entradas para ver a Fito y Fitipaldis y a Omara Portuondo y el resto está saliendo de puente foral, ¿quieres decirme que hacemos tú y yo matando el tiempo con el mismo tema de conversación que tienen la presidenta de UPN o Roberto Jiménez?".