Hoy soy una de las y los mortales a los que les duele algo. Una de los miles de conductores y choferesas navarros que huyeron de la nieve hacia su particular paraíso del puente foral y a los que después de quinientos, mil o dos mil kilómetros, nos duele la espalda. Una de los centenares de viajeros varados en Noáin, en Barajas o en otro aeropuerto a los que más que la espalda -por la espera y la soba en suelos o bancos-, les duele el orgullo por habernos quedado sin puente, sin boda o sin plan por la huelga de los controladores. Pero también, y sobre todo, soy una de las miles de ciudadanas a la que además de la espalda, el orgullo y los juanetes, hoy les duele la cartera. Porque ayer, día de viaje y día de balance económico tras los dispendios del puente, nos subieron la gasolina y nos subieron el tabaco. Mientras encendía el enésimo en el bar del área de servicio, vimos cómo un cabeza de familia le decía a su señora: "A partir de mañana, nada de nada, ni viajar, ni fumar, ni flowers, a ahorrar para navidades". Muy radical nos pareció. Tampoco digo que haya que hacer como ese conductor que el otro día se quedó dormido en un semáforo, acunado por su motor en marcha y mecido por el exceso de alcoholemia que llevaba en su interior, gastando gasolina antes de que subiera, y seguro que después de haberse fumado todo en una noche de parranda. Aunque, si era uno de los damnificados sin viaje, y a los que no les devuelven el dinero, empiezo a comprenderle. Si además tenía sus cuatro perrillas en la misma caja de ahorros de Sanz, me solidarizo de plano, porque la operación con que su banco iba a hacer frente al suspenso parece que ya no tiene padrinos, que han anunciado que, de momento, ni flowers. Aunque todo el mundo diga hoy que comprende al ciudadano JC Flowers, que ya no quiere invertir por estos revueltos lares los 450 millones de que hablaba la CAN, y aunque el propio multimillonario se apresure a reiterar sus simpatías por la banca cívica, todo indica que, invierta o no invierta, para las doloridas carteras de la mayoría de los navarros, de este asunto en realidad no sacamos ni flowers.
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