Quería contestar al mensaje de María Amaya publicado el día 7 de diciembre sobre el derecho de huelga de los controladores. Este derecho es para todos, también para los que cobramos 1.000 euros, y tenemos que anunciarlo con 15 días de antelación y cumplir unos servicios mínimos exigidos por la ley. Y a la ley nos debemos atener todos, ellos y nosotros. Lo que no se puede hacer es dejar a 200.000 personas (niños, mujeres, ancianos, jóvenes...) en la calle sin previo aviso y con sus ilusiones tiradas por un aeropuerto por un colectivo que gana 200.000 euros al año. Un colectivo monopolizado, ya que yo no puedo estudiar el tema de los controladores porque son ellos quienes dicen quién estudia y quién no. Por mi parte, todos los del sindicato a la calle, y los que han abandonado su puesto de trabajo también. Yo trabajo en una empresa privada y si hago esa pifia no duro ni un minuto, y con toda la razón por parte de la empresa. Y que conste que me considero de izquierdas y lo que es es y no lo que no es no es. Así que los controladores no tienen ninguna razón.