POR primera vez en lustros tengo tiempo para echarme la siesta. Mando en ristre, busco en la TDT algo que llevarme a las pupilas. No pido mucho. Algún programa que me ayude a conciliar el sueño sin provocarme el vómito. Creo que he pillado un reportaje de National Geografic, uno sobre gorilas. Ah, no, que son los de Gran Hermano. En las primeras ediciones del programa su presentadora, Mercedes Milá, pretendió vender que aquello se trataba de un experimento sociológico que retrataría a la sociedad española. Al final, tenía razón. El otro día leí que España es el país donde más ediciones de Gran Hermano se han emitido. Tremendo retrato. En este otro canal parece que están dando una peli, ésa en la que retransmiten en vivo y en directo la vida de una persona, El Show de Truman. Ah, no, que es el show de Belén Esteban, su programa. A cuenta de la fusión entre Tele 5 y Cuatro se van a cargar CNN+. Lo mismo crean el Canal Belén 24 Horas: la Esteban montando su nombre de pila ininterrumpidamente. Aquí están echando algo de cocina. Ah, no, que son los de Intereconomía con el vaso de cerveza encima de la mesa, dando caña e ingiriéndola, opinando y empinando al mismo tiempo. Otra cosa no sé, pero sinceros sí que son: su discurso populista y ultraconservador es de barra de bar, y no lo ocultan. Otros muchos -TDT: Tertulianos de Derechas a Tutiplén- sí que lo hacen, intentan dar una pátina de sesuda circunspección a ese mismo discurso tabernario, pero los eructos los delatan. ¡Ahí va la leche, pero si se ve la ETB en digital! Ah, no, que es uno de los canalicos emitiendo por su segunda cadena grabaciones de hace unos cinco años del concurso Date el bote de ETB 2, con el Sobera practicando levantamiento de ceja a destajo. Lo mismo dentro de cinco años echan la final del cuatro y medio de anteayer. Que le avisen entonces a Roberto Jiménez. Pobre. No pudo ver la final por la TDT. Ayer estaba muy molesto. Que tome nota de cómo se sienten a diario los miles de euskaldunes navarros que no pueden ver un solo canal en euskera en la TDT, por la cerrazón de ese Gobierno de Sanz sustentado por su partido, PSN. Más de cuarenta canales se captan por la TDT, la inmensa mayoría, infumables. Por lo visto, todos salen gratis. Los únicos que necesitan un múltiplex independiente cuyo precio resulta inasumible para el gobierno de ésta nuestra comunidad propia y diferenciada, son los de ETB. Como escribía el otro día Juan Varela en su recomendable blog, Periodistas21, en torno a la burbuja televisiva digital -a ver si revienta de una vez-, ¿para qué vale tener más canales si sólo se puede ver la misma televisión y disminuye el servicio público? Para echar la siesta, desde luego, no. Apago la tele y plancho la oreja a pelo.