Soy un estudiante de quinto curso de Publicidad y RRPP de la URV de Tarragona y trabajo los fines de semana como repartidor. No me quejo, nadie me ha obligado y pienso que la vida de estudiante es fantástica y nos sirve para forjarnos un futuro mejor. Al menos eso dicen. Sólo discrepo cuando llega el período de exámenes, etapa que se hace más pesada si se combina con un trabajo a tiempo parcial.
Pero lo que me indignó enormemente, lo que me hizo sentirme agredido, pisoteado y todos los adjetivos y sustantivos negativos que se les pueda pasar por la cabeza, fue el anuncio del señor Montilla de dar subvenciones a los jóvenes que ni estudian ni trabajan porque quieren. Es lo que todos conocemos como la generación ni-ni.
No me decanto por ninguna ideología política, pero ahora suspiro tranquilo sabiendo que esta iniciativa no tirará adelante. ¿Qué se ha pensado esta persona? ¡A mi nadie me ayuda, nadie me subvenciona! Pido disculpas si me he preocupado por mi futuro, pido disculpas si he decidido ayudar a mis padres trabajando los fines de semana. Pido perdón por haber intentado escribir correctamente esta carta. Estamos en un mundo de locos que parece que se fomente el no hacer nada. Tanto, que en la universidad me aprueban una asignatura si se publica esta carta. ¡No entiendo nada!