En respuesta a Gorka Maneiro, apoyado por PP y PSOE en su objetivo de retirar las subvenciones a las ikastolas de Iparralde me gustaría decir: en primer lugar, el euskera en Iparralde sobrevive, sobre todo, gracias a las iniciativas privadas de sus habitantes, por lo que nuestra ayuda les es vital. Si las ayudas del Gobierno Vasco son ilegales, que se encuentre otra manera de darlas, pero que se den. Se trata de cantidades irrisorias y no de ingentes cantidades como se afirma. En segundo lugar, ¿qué vendrá después, la retirada de ayudas al euskera en Navarra? ¿Y después a Euskaltzaindia? ¿Y después eliminarán el modelo D? En tercer lugar, es curioso que Francia jamás haya reaccionado ante tamaña injerencia en su territorio. Iniciativas como la suya riman muy mal con pomposas afirmaciones como la de Antonio Basagoiti, quien se comprometía en la defensa de del euskera como patrimonio de los vascos. O la de Patxi López en el Día del Euskera, cuando dijo que pondría los medios para que se extienda en el mundo. Con estos defensores del euskera no necesitamos enemigos.