El Gobierno de Zapatero dio la penúltima campanada del año (aúnle queda margen y horas para otras malas noticias) en materiaeconómica. La subida del recibo de la luz en un 9,8% supone unnuevo aguijonazo a la maltrecha hacienda doméstica, sacudidadurante 2010 tanto por los efectos expansivos del paro como porlos sucesivos e imparables incrementos en las tarifas de otrosservicios. Una decisión, la del Ejecutivo socialista, que tambiénrepercute de forma igualmente severa tanto en las pequeñas empresascomo en los trabajadores autónomos, que ya han expuesto sus quejasante una medida que dificulta todavía más sus ya de por sí complicadasexpectativas de recuperación. La catarata de protestas, a lasque se sumaron también de forma unánime las asociaciones de consumidores,empujaron al ministro del ramo, Miguel Sebastián, a solicitarsu comparecencia en el Congreso para explicar el porqué de estasubida que en tres años y medio registraría ya un incrementototal de más de 220 euros anuales (más de un 48%). Se suponeque entre los argumentos que utilizará el ministro está el deque la luz sube porque la energía es cada vez más escasa; o elde la necesidad del Gobierno de salvar el déficit tarifario.Es lo previsible. Sería deseable, sin embargo, que Sebastiánexpusiera con claridad -y si es posible con datos traducidosa la vida cotidiana- cuáles han sido los beneficios que la liberalizacióndel mercado ha supuesto para los consumidores, ya que la supuestacompetencia entre empresas no ha repercutido en la posibilidadde elegir un servicio más económico, ya que las tarifas que seofertan son casi similares en precio. Por otro lado, el Gobiernoha tenido que escuchar críticas que le acusan de dar un tratode favor a las compañías o, sencillamente, de haber cedido asu presión. Lo que está claro, si nos atenemos a las declaracionesde un alto cargo, es que el Gobierno trata de aplacar las críticaslanzando ahora la idea de que está buscando fórmulas -una fórmulamágica será- para que la subida no deteriore todavía más la economíade las familias. Luego era consciente de sus efectos antes detomar la decisión. Otra cosa es que no sepa cómo envolverlo ocomo arreglarlo.