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El año de Zilbeti

Mañana comienza 2011, el año en que se quiere explotar la mina a cielo abierto de Zilbeti, en el Valle de Erro. La empresa Magna ha encontrado allí una veta de magnesita y en diciembre quiere estar sacando 180.000 toneladas anuales. Si los tribunales y la cordura no lo remedian, este año puede cambiar la historia de Zilbeti, el concejo con 56 vecinos cuyas autoridades -una gestora designada por el Gobierno- han decidido vivir con sus familias a poco más de un kilómetro de las voladuras y los escombros de la cantera y, de paso, destruir el paraje de Antzeri, el corazón de un hayedo comunal protegido como Zona de Especial Conservación por la legislación europea y la foral. El mismo gobierno de UPN que la declaró protegida ha firmado sin sonrojarse que la incidencia ambiental es mínima. Aunque ahí aniden valiosas especies en peligro de extinción y esté expresamente prohibida la explotación minera, nuestro gobierno ya ha blindado la operación: en abril firmaron un convenio con la empresa, el ayuntamiento y los concejos, luego lo declararon inversión de interés foral y en diciembre aprobaron el PSIS sin acabar el periodo de información pública. La respuesta a las dos mil alegaciones de la oposición local y a las demandas de prestigiosas organizaciones proteccionistas es, de momento, reducir todos los plazos de tramitación a la mitad y aprobar corriendo un proyecto de carreteras -con túnel incluido- sospechosamente cerca de la mina, cuyo coste ronda los diez millones de euros. Muchos millones de dinero público para extraer una magnesita que, confiesan, es de mala calidad, y de los que el endeudado concejo de Zilbeti recibirá apenas 65.000 euros anuales. Con eso difícilmente podrán corregir el tremendo impacto que ya sufren sus habitantes, enfrentados por los intereses de quienes ganan mucho más que ellos, y a los que nadie les toca sus monumentos. No hablo de los magnates rusos y chinos que controlan el mercado mundial de la magnesita, sino de los nuestros, que impulsan soluciones que benefician siempre a los mismos, y que para el resto son pan para hoy y hambre para mañana. Con mis mejores deseos para el año nuevo, les recomiendo un paseo por el hayedo de Legua Acotada y por Zilbeti. Cuando lleguen a Zubiri, miren de frente a Magnesitas y sus alrededores y, si les quedan ganas, acérquense a su espacio de extracción en Eugi. Entenderán mejor la campaña contra la cantera y en defensa de nuestro Patrimonio que, también en este 2011, va a comenzar la Sociedad Española de Ornitología SEO-Birdlife.