ago mío en este artículo el título de los bertsos que Eneko Fernández nos ha dedicado a la lucha de las trabajadoras de las escuelas infantiles de Nafarroa. ¡Mila esker por tu apoyo Eneko!

¿Hasta cuándo vamos a aguantar? ¿Qué más estamos dispuestas a soportar? No nos merecemos lo que nos están haciendo.

Ahora está muy de moda decir que los cuidados son importantes y parece que hemos tenido y estamos teniendo que soportar una pandemia para darnos cuenta. Desde las escuelas infantiles de Nafarroa llevamos años diciéndolo pero siempre cae en saco roto. Y... es curioso... pero parece que ahora somos esenciales. Esenciales ¿para quién y cuándo? No me hagáis reír ¡por favor!

Llevamos años denunciando el estrés y la situación límite que soportamos, las ratios excesivas (cuadruplicamos las danesas, triplicamos las griegas y duplicamos las francesas o portuguesas) con las que tenemos que lidiar cada día, además de la carga de trabajo añadida que nos está suponiendo la pandemia. Todo esto nos está alejando cada vez más de nuestra razón de ser; acompañar al primer ciclo de educación infantil con respeto en unas condiciones dignas para las trabajadoras, criaturas y familias.

El Decreto Foral 28/2007 que regula el ciclo dice en su introducción que “Las profundas transformaciones tecnológicas, económicas y sociales que se vienen produciendo en los últimos tiempos, así como las aportaciones de la ciencia y el conocimiento, han provocado importantes cambios en la concepción de la infancia y en el valor que tienen los niños para las sociedades actuales”, “Los niños son importantes y valiosos, no sólo como realidad emergente y futuros ciudadanos en los que confiamos nuestro porvenir, sino como un grupo de población con características e identidad propia, con formas, condiciones y estilos de vida definidos” y “Esta realidad debe ser considerada para la planificación coherente de las políticas educativas dirigidas a los niños más pequeños”. ¿De verdad se creen lo que dicen? Yo no.

A aquellos que diseñaron el sistema de gestión perverso, peligroso, cruel y obsoleto del 0-3 navarro, y a los que por omisión lo mantienen tal cual, se os debería caer la cara de vergüenza. El 0-3 es una patata caliente que nadie quiere mantener entre sus manos y que más pronto que tarde va a explotar.

Nos encontramos ante un ninguneo sistemático de las instituciones y donde el cabreo de las trabajadoras va in crescendo. Sueldos precarios, trabajo no valorado, estrés constante, agotamiento físico y mental y palos en la rueda cada día.

Menos agradecer nuestro esfuerzo, menos reconocer nuestro excelente trabajo, menos hacernos la pelota diciendo que estamos demostrando un gran compromiso con la educación de la Comunidad Foral de Navarra, y más recursos económicos para el 0-3, más cumplir con los acuerdos de legislatura y más respeto hacia las futuras generaciones de navarras y navarros.

*La autora es educadora infantil y miembro de la Plataforma en Defensa del ciclo 0-3 de Navarra

El 0-3 es una patata caliente que nadie quiere tener entre sus manos y que más pronto que tarde va a explotar