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Mesa de Redacción

Rafa Martín

El frío como arma de guerra

El frío como arma de guerraSAMEER AL-DOUMY / AFP

Rusia tiene perdida la batalla por el relato de la guerra de Ucrania. Pese a que tendemos a estereotipar en buenos y malos los contendientes, y que al final el bueno siempre acaba venciendo, está claro en la opinión pública que Putin es el diablo en esta contienda europea. Entre otras cosas por la lluvia de miles de misiles que está lanzando sobre las infraestructuras energéticas de Ucrania. Esta ofensiva a gran escala busca equilibrar sus derrotas en el frente de batalla destruyendo el tejido productivo y dejando a la población sin combustible ni calefacción. Es el recurso al frío como arma de guerra ante su impotencia e incompetencia en el frente bélico. Putin ha escogido el camino fácil de masacrar a la población civil y ayer lanzó su mayor oleada de misiles para hacer sufrir a la población, acallar el aumento de las críticas a en su propio país y enmascarar sus derrotas militares ante un conflicto que creía ganado en pocas semanas. Su estrategia inicial –fallida– pasaba por utilizar sus enormes reservas de gas y petróleo ante la llegada del invierno para presionar y maniatar a un Occidente dependiente energéticamente. Ahora, ante los reveses bélicos, utiliza el miedo, el frío y a los civiles como objetivo. Causando miles de muertos inocentes en una estrategia a la desesperada y más terrorista que militar. De perdedor, en definitiva.