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La sonrisa de Lamine Yamal

La sonrisa de Lamine YamalRFEF/Pablo García

Dice Silvio Rodríguez que un adolescente es “un seminiño asustado mirando a la gente”, hasta que te topas con Lamine Yamal, que hasta el 13 de julio va a necesitar un permiso firmado por sus padres para ir de excursión en el cole, y ahí lo tienes, maravillando al mundo entero del fútbol con sus genialidades, en un indiscutible Top 5 o Top 3 de ésta y de la pasada temporada. Siempre que vemos a chavalillos tan jóvenes en el duro mundo del deporte profesional nos preocupa que sus cuerpos aguanten –Hansi Flick tiene la sabia costumbre de cambiarle muy a menudo en el minuto 60 de los partidos– y, no menos importante, que sus mentes lo hagan también, porque la presión es terrible en esas alturas. Importante, por tanto, ver que no se le borra la sonrisa de la cara, es decir, que sigue viviendo el fútbol como un juego y no como una profesión, como un placer y no como una obligación.