Separar no es voluntarismo, se trata de una obligación legal. Una bolsa mal separada complica el trabajo de todos”. Así de contundente se mostraba Oscar Rubio, del Consorcio de Residuos de Navarra en el Foro Hiria organizado por DIARIO DE NOTICIAS. Y mira que habrá pocas personas que defiendan con más entusiasmo la educación ambiental y la necesidad de cambiar nuestra manera de “consumir”.
Alfonso Amorena, director gerente de la sociedad gestora de la MCP refrendaba que la fracción resto es “el coco” y que buena parte de los costes económicos, logísticos y ambientales provienen del residuo mezclado: “Abrir bolsas sin separar es uno de los procesos más difíciles del sistema”. Desde la MCP anuncian descuentos de 20 euros en la tarifa para quienes hagan compostaje doméstico y 30 el comunitario.
Premio para los pueblos. Y para el área metropolitana se está pensando en incentivos en positivo: para el año que viene una tasa que refleje “la colaboración de las personas” que minimicen lo que se deposita en el contenedor gris (y den sus datos a la MCP). Y mano dura eso sí para el bolseo. Que cada uno haga el esfuerzo que pueda pero que no deje la basura tirada en la calle.
La nueva planta de Imarcoain va a lograr a partir del año que viene convertir en biogás y compost materiales que ahora termina en vertedero, además de recuperar todo lo imaginable, pero si no generamos menos desechos y separamos más desde casa el sistema se hunde. Ayer lo decían: una pequeña bolsa para la fracción resto como mucho una vez por semana. No más.