Una propuesta para la próxima Asamblea de la RFEF y para la próxima reunión de LaLiga: la creación, con un anuncio a bombo y platillo, del Clásico de Invierno –aunque se admiten nombres más rimbombantes como la Madre de todas las Batallas, el Duelo del Siglo o la Guerra de los Cansos–.
Un Real Madrid-Barcelona para vender a Arabia Saudí y Qatar, que en realidad es lo único que quieren ver. Con un beneficio para los afectados tan suculento como ahora, para que no puedan rechazar la oferta. Y, así, podremos tener una Copa de verdad y no ésa teledirigida que estamos padeciendo. Y, así, podremos hacer una Supercopa en casa, para que la disfruten los aficionados sin necesidad de hacer un viaje de 6.600 kilómetros.
Y, así, nos ahorramos alguno de esos arbitrajes deleznables que ocurren cuando se ve peligrar el clásico –y sus petrodólares– en la Supercopa. Y, así, con su pan se lo coman y nos dejen en paz a los demás.