Concierto de Mikel Izal
Fecha: 17/01/2026 Lugar:
Navarra Arena Incidencias: Primer concierto de la última etapa de la gira de Mikel Izal, El miedo y el paraíso.
Datos: Unos seis mil espectadores.
La gira del primer disco en solitario (El miedo y el paraíso) de Mikel Izal llega a su fin, y lo hace con siete conciertos en grandes recintos que se celebrarán en enero y febrero. Después, el artista ha anunciado que se tomará un tiempo de descanso. El de Pamplona era la primera de estas actuaciones de despedida, y el Navarra Arena cobijó a las aproximadamente seis mil personas que acudieron a la llamada del navarro, que había prometido un gran despliegue visual y escenográfico.
A las 21:04 se apagaron las luces y el cantante apareció sobre una plataforma que habían colocado sobre los músicos de su banda. A su espalda, una enorme pantalla con imágenes de meteoritos (había dos más a los lados que hacían visible lo que sucedía en el escenario). Comenzaron de manera enérgica, con El miedo y La gula. Después, un par de rescates de Izal, Magia y efectos especiales, marcada por los sintetizadores y la batería buscando la épica en los estribillos, y Pánico práctico, con las guitarras y los sintetizadores a bloque y ciertos efectos electrónicos.
Concierto de Mikel Izal
Fecha: 17/01/2026 Lugar:
Navarra Arena Incidencias: Primer concierto de la última etapa de la gira de Mikel Izal, El miedo y el paraíso.
Datos: Unos seis mil espectadores.
El concierto estuvo dividido en capítulos. Los juegos de luces eran espectaculares y acompañaban cada una de esas partes con tonalidades diferentes. En El miedo había sido todo rojo, y en el segundo, El grito, predominó el azul. En este tramo llegaron canciones como La huida (con el cantante bailando sobre una pasarela que se introducía en la pista), Inercia (con varios cañones lanzando columnas de fuego en la parte delantera del escenario), Pausa (con percusión y coros étnicos), La rabia o la bailable El pozo (de nuevo con pirotecnia).
El escenario se tiñó de verde para el tercer capítulo, La fe. En esta parte colocaron una mesa y unas sillas en la pasarela, prácticamente entre el público, rememorando los conciertos que ofrecía Mikel en los inicios de su primera banda, Izal, cuando tocaban en salas pequeñas e incluso en salones de casas particulares.
De esta guisa semi acústica interpretaron Meiuqér, La verdad, El presente y Eco, que, según explicó, llevaba más de doce años sin tocarla en directo. Apretaron el ritmo, ya en formato eléctrico, con Pequeña gran revolución y La increíble historia del hombre que podía volar pero no sabía cómo, ambas excelentemente bien recibidas por el público.Con la masa enardecida, Mikel anunció que estábamos llegando al final del show con El baile, todavía con las luces verdes dominando el escenario y el cantante y su banda bailando, de nuevo, sobre la pasarela.
Pero aún quedaban los bises, con luces anaranjadas y dedicados al cuarto capítulo: El paraíso. Aquí sonaron Copacabana, con gran parte de las gradas en pie, La mujer de verde, probablemente su mayor éxito, que puso el Arena en pie de guerra, y El paraíso, que mantuvo la fiesta en lo alto mientras los músicos se despedían entre nuevos efectos pirotécnicos y el público no dejaba de bailar. Fin de esta primera aventura de Mikel Izal, que comenzó en auditorios y termina en Arenas. Veremos lo que le depara el futuro.