El primer grupo en actuar fue Trintxera, un joven cuarteto que con su sola presencia ya deja claro que se ha amamantado con las ubres del rock’n’roll. Por su formación y disposición sobre el escenario (batería, una guitarra a cada lado y en el centro un bajista que canta), recordaron a Barricada, aunque, por edad, es bastante probable que ellos hayan escuchado más a Marea; de hecho, son de la misma generación que Linaje.
En cualquier caso, comparten con la antigua banda del Drogas esa efervescencia escénica, esa adrenalina que les hacía correr por el escenario después de cada estrofa y regresar delante del micro con el tiempo justo para volver a cantar. Adrenalina; esa fue, precisamente, la primera canción que interpretaron. Después, casi del tirón, Cuentacuentos, Sigue soñando y Matar o morir.
Así se arranca un concierto de rock’n’roll, claro que sí. Entre el público, mucha gente joven con camisetas y pegatinas de la banda daban su aprobación en forma de bailes y aplausos. Hubo algo de blues (Burbuja), canciones en euskera (Kendra gorbata), algunas versiones (Esa chica tan cara, de Platero y tú, voy a bailar encima de ti, de Los Zigarros, y Mueve tus caderas, de Burning), la colaboración al saxo de su amigo Elías Aranguren en Alianza eterna y Balada y, por supuesto, muchos temas propios de su debut discográfico, ese Caiga quien caiga que publicaron hace unos meses y que ahora tendrán que seguir presentando en directo.
CONCIERTO DE TRINTXERA & HERENEGUN
Fecha: 20/02/2026.
Lugar: Sala Tótem.
Incidencias: Trintxera son Jaime Armendáriz (bajo), Igor Sarasola (guitarra), Peio Zalba (guitarra) y Xabier Miranda (batería). Herenegun se presentó con ocho miembros (incluyendo tres metales).
El final en la Tótem fue absolutamente apoteósico, con el público enfervorizado cantando la letra de Mi última canción, una de sus composiciones más logradas hasta la fecha. Ya habían hecho un bis y la ovación fue larga y cerrada, pero no había tiempo para más y el cuarteto se retiró del escenario Tras el vendaval de Trintxera, llegó el turno de Herenegun, una joven banda nacida en el barrio del Antiguo de San Sebastián. Su propuesta era más festiva que la de sus predecesores, aderezando con tres metales el sonido de sus dos guitarras, bajo y batería. Si hablamos de reminiscencias, los donostiarras pudieron recordar, en la intención, a los Vendetta más bailongos.
Venían con un nuevo disco debajo del brazo, Atzera begira, publicado el año pasado. Picotearon con soltura del pop, del rock, del reggae, del ska… Con todos estos ingredientes consiguen un sonido que les define como banda en cortes como Zer dakarren, Gure errua, o Mundu errea. Izana, en la que cantaron con Amaia Etxeberria (en el álbum lo hacen con Idoia Asurmendi) marcó el punto de inflexión entre las dos partes de su concierto. La interpretaron a guitarra y voz, y al terminarla volvieron a salir todos los músicos al escenario para regresar todos juntos a su hábitat musical natural. Entre varios temas propios, sorprendieron con una versión (Betazalak Erauztean, de Katamalo, aquel grupo poético musical que formó Gorka Urbizu). En el tramo final, pusieron la sala a botar con Bi mundo, antes de decir adiós con las guitarreras Eraman y Atzera.