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Mesa de Redacción

Ana Ibarra Lazkoz

China elige a Navarra

Dos empresas asiáticas, dos proyectos estratégicos y un mismo mensaje: el mapa industrial ya es otro

China elige a NavarraCedida

Las grandes inversiones rara vez llegan por casualidad. Detrás del desembarco de Hithium en Navarra hay años de estrategia, viajes y negociaciones discretas del Gobierno foral, el departamento de Industria y Sodena. Hablamos de millones de inversión y de mucho empleo, pero la clave está en ese trabajo previo y, sobre todo, en haber entendido hacia dónde se mueve el mundo.

Durante décadas, Europa miró a China como una fábrica lejana. Las grandes automovilísticas se instalaron allí atraídas por el tamaño del mercado y los costes, apoyándose en socios locales. En ese proceso, China aprendió, desarrolló tecnología propia y ganó una agilidad que hoy marca la diferencia. El resultado está a la vista: en sectores como la energía o la movilidad eléctrica, la iniciativa ha cambiado de manos. Ese giro se refleja ahora en Navarra. Hithium (posiblemente en BSH Esquíroz) producirá baterías destinadas a almacenar energía renovable, clave para aprovechar los excedentes de la solar o la eólica y liberarlos cuando el sistema lo necesita. Junto a ella, Hyundai Mobis ensamblará en Noáin celdas de baterías para vehículos eléctricos, una pieza esencial en la transformación de la automoción. Dos empresas asiáticas, dos proyectos estratégicos y un mismo mensaje: el mapa industrial ya es otro. El último viaje institucional del Gobierno de Navarra a China se inscribe en esa lógica, no solo para consolidar inversiones –como la prevista firma con Hithium–, sino también para explorar nuevas oportunidades en un escenario global cada vez más competitivo. A su vez las asiáticas que aterrizan aquí saben bien lo que buscan: energía renovable, industria consolidada, estabilidad institucional y acceso directo al mercado europeo en un mismo paquete.