La mejor campaña de marketing
UPN y Vox han regalado al Athletic la mejor campaña de promoción: su cortísima y obtusa mirada les lleva a pedir la retirada de una camiseta porque lleva una ikurrina con la forma del mapa de Euskal Herria o Euzkadi (que es el nombre del país de los vascos). ¿Qué han logrado las derechas ultras navarra y española? Una reacción clarísima en sentido contrario: ese mapa y esa camiseta ya es un símbolo de resistencia made in Bilbao. Lo de la Ikurrina como bandera de la resistencia, como todos sabemos, no es nuevo. Así que, que insistan, que empujen, que señalen. A quienes defendemos ese mapa y esa bandera siempre nos tendrán enfrente.
Lo que viene
Con José Luis Rodríguez Zapatero señalado y con Pedro Sánchez cosiendo su futuro al del ex presidente, “Feijóo asegura que va ‘a hacer todo lo posible para que haya un cambio de Gobierno’” (The Objective). Y esto debe preocuparnos. No me gusta Sánchez. No me gusta este socialismo, especialmente el socialismo vasco que vemos en los últimos meses. Pero menos me gusta lo que puede venir: Feijóo y Abascal de la mano pueden ser devastadores para Euskadi, para su autogobierno (lo que nos diferencia política y socioeconómicamente), y hasta para su representación en Europa (¿alguien duda de que subirán el umbral?).
¿Y si Zapatero se marcó un Urdangarín?
Lo que el juez está investigando sobre José Luis Rodríguez Zapatero es si utilizó su posición para mediar entre el gobierno español y las empresas que se lo pedían a cambio de comisiones que cobraba por medio de estructuras para no pagar impuestos, incluida la empresa de marketing de sus hijas, supuestamente. En el Huffington Post afirman: “No hay presidente del Gobierno (español) que se libre de la sombra de la corrupción”, y yo confieso que esta semana me he acordado de José María Aznar, de sus negocios y de los de sus familiares directos. O de la fortuna de Felipe González. A ver si Zapatero, como Urdangarín, solo hizo lo que vio hacer.
Solo quedan Bildu y Pablo Iglesias
Según El Independiente, EH Bildu y Pablo Iglesias son “los irreductibles” que siguen apoyando al gobierno español en su defensa de José Luis Rodríguez Zapatero. Los de Otegi, Otxandiano y Matute son “el socio más fiable de Moncloa, aferrado todavía a la tesis de lawfare”. El líder morado, por su parte, “se dejó ver por distintas cadenas para lanzarle puyas a Rufián y volver a sus habituales andanadas contra los medios de comunicación”. Mientras tanto, “Moncloa ha enterrado la socorrida tesis de la conspiración” y, lo más estrambótico, “Yolanda Díaz sigue en China”. Lo que está claro, cristalino, diáfano, es que este sainete es profundamente español.
Malas personas
Reconozco que me he rendido: he acabado por explicar el mundo a mi hija y mi hijo que en el mundo hay malas personas y que ante ellas tenemos que hacer dos cosas. La primera, no ser una de ellas. La segunda, saber distinguirlas y saber actuar, no eligiéndolas para presidir gobiernos, por ejemplo. Itamar Ben Gvir, el ministro israelí de Seguridad Nacional, es un ejemplo perfecto de mala persona que ha llegado a un puesto de poder porque quienes no somos así de perversos no hemos hecho lo suficiente. Sus “burlas”, más bien, humillaciones, “contra activistas de la flotilla de Gaza que estaban esposados” (BBC) deben indignarnos.