Cierra la pastelería de la calle Comedias de Pamplona tras dos años de actividad. Por lo que leo, un influencer abrió American Roller para vender rollos de canela, grandes cookies, donuts y cheesecakes. Comprabas una porción y te ibas a la calle a comerla. En verdad no sé qué pasa con ese tramo de vía que no hay comercio que salga adelante y eso que todos ellos empiezan entre grandes colas de clientes y publicidad en prensa.
Era 2021 cuando La Verguería y sus gofres con forma de pene aterrizaron en esa misma bajera, o en la de al lado, entre el aplauso del público por la repostería erótica. Las largas esperas desaparecieron en pocos días y el negocio, en 16 meses para transformarse en Lilo Poké, un local que ofrecía ensaladas saludables de origen hawaiano. Ni gofres, ni ensaladas ni pasteles.
Es cuestión de darle una vuelta y valorar si esos metros de acera están gafados o, más bien, este tipo de oferta gastronómica es flor de un día en la ciudad. A quienes les hace gracia la novedad, prueban a qué sabe, se hacen una foto para Instagram y punto, mientras que otros muchos no se acercarían a esos productos ni con un palo.
Le deseo suerte al próximo valiente que quiera abrir allí su negocio y, sobre todo, cabeza y conocimiento del mercado antes de embarcarse en la aventura.