Hay asuntos que, pese a su relevancia, pasan de puntillas por la actualidad. La política industrial sobre energías renovables, que se decide en Europa y que afecta de lleno a Navarra, donde este sector explica más del 5% del PIB y genera miles de empleos, muchos de ellos de altísimo valor añadido, es uno de ellos. No se cansa de repetirlo el consejero Irujo, quien reclama a Bruselas mucha más ambición para proteger toda la cadena de valor europea frente a China, dispuesta a asestar un nuevo mordisco también en este sector.
Esta es, sin duda, una de las mayores amenazas que acechan al tejido productivo de la Comunidad Foral, que también recibe buenas noticias, como la inversión consolidada en Volkswagen o el anuncio de la china Hithium, que esta semana reunió a posibles proveedores en un acto, y sobre todo en una foto, que no se quiso perder ningún consejero del Gobierno de Navarra, por remoto que haya sido su papel en la atracción de esta inversión, mérito principal de Sodena y el Departamento de Industria.
Uno de esos momentos de leve bochorno que deja la política actual, condicionada demasiadas veces por el protocolo, el relato y la pura propaganda. Ya saben: las listas de espera son responsabilidad única del actual consejero de Salud, pero de los éxitos presumimos todos, que en 2027 hay elecciones.