Soy una navarra que el martes intentó visitar la Copa del Mundo en Tudela. Digo intenté porque gracias a una serie de circunstancias raras no pudimos verla ni yo, ni mis hijos, ni los centenares de personas que vimos con cara de tontos cómo una persona, al puro estilo Hollywood, se llevaba la copa sin respetar a todo el mundo que estaba allí esperando, ni lo más importante, el horario que estaba establecido para la visita.
Lo más gracioso es que los municipales escoltaban a este señor que se estaba saltando a la torera un horario de visita y estafando a las personas que estábamos allí, que se supone que ellos son los que nos tienen que proteger de este tipo de delitos.
Yo me enfadé y expresé mi rabia cuando se la llevaban, y cuál fue mi sorpresa cuando me dijeron que se la llevaban porque tenían una presentación en Pamplona a las 19.00 horas para el Diario de Navarra, o sea para que los niños disfruten de la Copa se ignora y viola el horario establecido y dejan sin ver la copa a toda la gente que tenía, supongo, tanto derecho o más que una empresa privada, y se prioriza una presentación en Pamplona para una empresa privada.
Como comprenderán, mi rabia y mi desconcierto aumentó. No hay derecho a que la Federación, el Ayuntamiento de Tudela, el Gobierno de Navarra o no sé quién es el que organiza este tipo de visitas, prioricen y violen un horario establecido y publicado para que unos señores, que merecen todo mi respeto, disfruten de la copa de forma privada y pasando por todos los bajos a todo el público en general.
Me encantaría ver esta carta publicada, porque, como yo, hay mucha gente que seguro que opina lo mismo que yo. Y con esto expresar lo que sentimos en ese momento.