Parto de la base de que, para estremecimiento de nuestros rivales políticos, Nafarroa Bai va a seguir en 2011, y lo va a hacer con mucha fuerza. Entiendo que el camino iniciado es ya irreversible, puesto que son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan. Tanto los partidos que componen Nafarroa Bai, como los diferentes no afiliados, entre los que me incluyo, confieren a nuestra coalición una fortaleza que no tiene más límites que los que nos queramos imponer.

Estoy convencido de que además, vamos a ganar las próximas elecciones. La fuerza que transmitimos, independientemente de zancadillas mediáticas interesadas, es imparable.

Hemos mantenido a muchísima gente en vilo sobre nuestro futuro. El equivocado camino de Ba-tzarre, manchado además de una deslealtad absoluta, con sus dirigentes haciendo escritos y manifiestos en pro de la continuidad cuando ya tenían más que decidida su marcha, no alivió la incertidumbre.

Pero nuestra fortaleza radica en nuestra pluralidad. Porque cabemos todos. Como ya lo he dicho en anteriores ocasiones, desde la gente de izquierdas hasta la gente de la izquierda abertzale, todos podemos integrarnos a este proyecto.

No podemos desaprovechar la ocasión que se nos brinda. Tendremos el respaldo unánime de quienes están hartos del despilfarro desmedido de Unión del Pueblo Navarro, que va a dejar Iruñea arruinada. Que como medidas para paliar el desempleo solamente se le ocurre gastar, que no invertir, cifras millonarias en unos despropósitos del tamaño del circuito de Los Arcos, del pabellón Reyno Arena o del Museo de los Sanfermines. Que siembran la duda con los oscuros peajes en la sombra. Que desarrollan una vergonzosa política cultural. Ésa que no da oportunidades a los jóvenes artistas de aquí y pagan millonadas para traer lo mismo, de fuera. Que reducen las becas a la mínima expresión dejando en la estacada a muchos estudiantes. Que aplastan el euskera. Que no respetan las resoluciones judiciales, peor todavía, se ríen de ellas.

Si todo ello lo aderezamos con la mayor división de la derecha que ha existido nunca en Navarra, junto al recuerdo del mayor fraude postelectoral que se haya producido jamás por estos lares, con el agostazo del Partido Socialista de Navarra, convendrán conmigo en que estamos ante una ocasión que será difícil que se repita.

Superemos pues los flecos definitivos, y presentemos a la sociedad la Nafarroa Bai de 2011 que va a ser la Nafarroa Bai que conseguirá definitivamente el cambio político en Navarra. Generemos ilusión. Visualicemos bien quién es el enemigo. Nuestras pesadillas desde hace años son Yolanda Barcina, Miguel Sanz, Roberto Jiménez, etcétera. Auténticos culpables de gestiones de bancarrota, casposas y siempre excluyentes. Derecha pura.

Les enseñaremos cómo se gestiona con criterio la cultura, la sanidad, la economía, todo.

Ya tenemos los mimbres. Terminemos de hacer el cesto. Nos lo exigen. Nos lo exigimos.