Para enero nos espera una subida en el precio de la luz, los consumidores españoles deberíamos saber las auténticas razones de ello, pero yo no veo que los medios nos las expliquen. Nunca se habla del demencial sistema de asignación de precios que se instaló cuando, bajo el Gobierno de Aznar, se liberalizó el sector eléctrico. No se habla de esa especie de subasta (pool) donde cada día se ajusta la oferta y la demanda y se fijan los precios. No se habla de que no pagamos según lo que cuesta generar cada kilowatio-hora de las diversas tecnologías, sino el precio de la tecnología más cara usada cada día. Así, los españoles pagamos los kilowatios-hora generados con tecnologías baratas y sobradamente amortizadas como la hidroeléctrica, al precio de la más cara de las tecnologías: las centrales de gas, que son necesarias para regular los picos de demanda. Es difícil concebir un sistema que beneficie más a las empresas eléctricas (que son solamente dos básicamente), y es demencial que a esto lo llamen liberalizar. El Estado español tiene una deuda enorme con las eléctricas debido a que el consumidor no paga todo el precio asignado con este mecanismo tan fabulosamente generoso con las eléctricas. Y bien, ¿qué hacemos para solucionarlo? Endeudar al Estado, hacer peligrar su credibilidad en los mercados internacionales, subir los precios al consumidor, bajar sueldos, eliminar funcionarios, dejar de pagar a empresas? todo menos hacer una ley que no beneficie descaradamente a las eléctricas. Si tenemos que levantar el país y sobrellevar la crisis, que lo hagamos entre todos, empezando por las empresas eléctricas.