Expresiones como las dos Españas dolerán en la memoria de muchos de nuestros mayores, personas que vivieron una guerra que dividió en dos a familias, amigos, regiones. Un desastre todavía reciente. Entonces había dos o más diferenciadas clases sociales; se viajaba en 1ª, 2ª o 3ª clase en los trenes y barcos. Unos nacieron y murieron sin salir de su pueblo. Otros conocieron el mar cuando les llamaron a filas. (...)

Con los años todo ha ido cambiando (...). En mi opinión, el mayor avance social ha sido el acceso a la educación para todos, hombres y mujeres. Con educación hay acceso a la cultura, a la sabiduría que libera a las personas. La revolución social la llevan a cabo las personas con su quehacer diario. (...) Los últimos 30 años son los de la sociedad de clase media, que se ha generalizado. Eso significaría que ya no hay dos Españas, pero se está quebrando.

Ahora la clase media deja de serlo y tiene que hacer equilibrios para llegar a día 10 ó 15 con dinero. España se divide entre los que trabajan y los que no trabajan. Unos viven muy por encima de la media, otros muy por debajo de la media.

Resulta deprimente escuchar, ver o leer en los medios de comunicación tertulias y debates con juicios sobre nuestro rescate económico, sentencias sobre las pensiones, comentarios jocosos sobre la vida de unos pocos, palabras y más palabras. Mientras se suceden los ERE, se prejubila a miles de trabajadores con 52 o 55 años, ¿qué hacemos hablando de trabajar hasta los 67 años? Si para cobrar una pensión en lugar de 15 años se van a exigir 20 ó 25 años, ¿qué futuro le espera al desempleado? ¿Cómo va a vivir hasta los 65 ó 67 años? ¿De qué?

Somos la sociedad más ilustrada de los últimos 50 años, una gran mayoría de la población es universitaria y tiene experiencia laboral. Estamos preparados para salir de esta crisis tirando todos en la misma dirección. Vamos a enterarnos: es momento de colaborar. Es el momento de la sociedad civil, ¿cuándo vamos a estar en mejores condiciones?