la carta del día

El pacto de la vergüenza

09.02.2020 | 15:42

lo que ha pasado en la elección de alcaldía en Sartaguda es lo mismo que ha ocurrido en toda Nafarroa, que el PSN y Navarra + se han unido para dejar fuera cualquier ayuntamiento del cambio y progresista que había hasta ahora. En Sartaguda, la alcaldía la ha obtenido el PSN (siendo la fuerza menos votada) con el apoyo de Navarra +.

Que los partidos intenten llegar a acuerdos para gobernar sin ser la fuerza más votada es algo legal y lícito, pero que estos dos partidos se hayan unido en Sartaguda, el pueblo de las viudas, demuestra los pocos escrúpulos que tienen ambos con tal de dejar fuera a EH Bildu.

De Navarra + lo esperábamos, no han podido superar la mayoría aplastante con la que EH Bildu ganó las elecciones del 26 de mayo, ya que ellos, con el censo en mano, tuvieron que hacer muchas llamadas y esfuerzos para obtener los votos que sacaron. A partir de ese momento la desesperación, y sobre todo el miedo de volver a contar con Paolo Albanese como alcalde, ha propiciado el regalo que le ha hecho al PSN. Miedo, sobre todo al futuro y a lo que podría volver a pasar en las elecciones municipales de 2023 si Paolo continuaba estos 4 años como alcalde, ya que la candidatura de EHBildu que lideraba contó con más del 43% del respaldo del pueblo.

Del PSN también lo podíamos esperar a pesar del discurso que quiere mantener María Chivite. Tenemos muy presente todavía los agostazos y marzazos que dieron continuidad a la derecha en Nafarroa, y tenemos claro que siguen siendo Régimen.

Pero es una falta de dignidad enorme y vergonzosa que durante la campaña electoral tanto la presidenta del Partido Socialista de Navarra como los candidatos de la lista municipal salieran al parque de la Memoria a hacerse la foto delante del muro con un pie de página que ponía: PSN y Memoria Histórica (hay que decir que algun@s de esa foto era la primera vez que pisaban el parque inaugurado en 2008), cuando han aceptado los votos de los herederos ideológicos y políticos de los cuneteros del 36, de los que mataron a nuestros abuelos y bisabuelos en Sartaguda.

Si hoy aquellos luchadores levantaran la cabeza (muchos de ellos simpatizantes del Partido Socialista) les escupirían a la cara a los que posaban en la foto durante la campaña electoral.

También será curioso ver como el actual alcalde participa en los actos de Memoria Histórica y como la defiende después de lo sucedido el sábado.

Lo que más me dolió fue el teatro ante la sorpresa de los resultados, como si hubiese sido una cosa de última hora, cuando todos sabíamos que habían estado reuniéndose varias veces y era una estrategia de ambos partidos. De hecho, muchas de nosotras esperábamos esa jugada, otras pensábamos que, aunque las matemáticas cuadraban, la ética estaba por encima de ellas, ya que la victoria de EH Bildu en las elecciones del 26M fue muy superior a ambos partidos y quedó muy clara la voluntad del pueblo y a quién querían como alcalde.

A pesar de la rabia e impotencia sentida, hoy es un nuevo día y hay que darle la vuelta a lo sucedido para agradecer y decir a todas aquellas personas que depositaron su confianza en EHBildu en las pasadas elecciones que seguimos aquí con la misma ilusión con la que se presentó la candidatura, con las manos abiertas dispuestas a trabajar por y para el pueblo, y con el puño levantado recordando esos valores de progreso, igualdad, libertad y justicia social por los que asesinaron a nuestros familiares, porque nosotras sí tenemos dignidad y memoria.

La autora es bisnieta de fusilados en 1936 y miembro de EH Bildu Sartaguda