Desde su experiencia clínica y asociativa, ¿cuáles son los principales retos que afrontan hoy las personas con TDAH? 

El primero y más importante es que desde el ámbito sanitario y educativo se cree un consenso sobre la evidencia científica y los criterios de diagnósticos relacionados tanto con la intervención como con el diagnóstico de las personas con TDAH, tanto en menores como en adultos. Aún nos encontramos con profesionales sanitarios que niegan la evidencia científica y se niegan a tratar a estas personas. El segundo sería la implicación, tanto a nivel profesional como económico, de las instituciones públicas. Hay colectivos con una neurodiversidad que tienen acceso a las becas y nosotros, no. Y por último es clave que haya una concienciación de que el TDAH es un trastorno crónico, de que hay muchos adultos que en la infancia no se les diagnosticó porque en aquel momento ni siquiera se valoraba y que llegan a la edad adulta con verdaderos problemas y dificultades y a los que se les niega la atención. En resumen pedimos que nos traten con dignidad, en igualdad con otros trastornos del neurodesarrollo y que se atiendan las demandas del colectivo. 

Hay colectivos con una neurodiversidad que tienen acceso a las becas y nosotros, no

El TDAH en adultos es un gran desconocido. Muchos se enteran de que tienen cuando le diagnostican a su hijos pero entiendo que hay muchas personas sin diagnóstico...

Así es. Sigue existiendo la creencia de que esto es un trastorno infantil juvenil, no se tiene conciencia de la cronicidad del trastorno. Y muchísimos profesionales de la psiquiatría ni siquiera dentro de las opciones de diagnóstico en adultos valoran el TDAH. Nos encontramos con jóvenes adultos que fueron diagnosticados de niños y ahora que se empiezan a enfrentar al ámbito laboral tienen dificultades. También están esos padres y madres que después del diagnóstico de sus hijos ven claro que esa sintomatología también la han vivido y la viven. Y por último los adultos, digamos más críticos, en los que la falta de tratamiento esta provocando un grave deterioro emocional, personal como laboral.

Si tengo que elegir entre hacer un informe o ver un rato la tele, mi cerebro va a elegir ver la tele. El informe lo voy a dejar para el último minuto y voy a vivir con esa ansiedad que se me genera por no llegar a tiempo

¿Qué dificultades específicas encuentran quienes llegan a la edad adulta sin diagnóstico?

Hay tres ámbitos en los que el adulto con TDAH tiene mayores dificultades. Siempre nos centramos en el déficit de atención, la hiperactividad y la impulsividad, sobre todo, con los niños, es muy simple para ver. Sin embargo, en los adultos hay que ir más a lo que son las funciones ejecutivas propias ante cualquier tarea diaria. La primera es la gestión del tiempo, la dificultad para organizar, priorizar y planificar ese tiempo. Empezamos con una tarea, seguimos con la otra y acabamos con la otra. La segunda pata que hablaría es la emocional, la gran dificultad para gestionar las emociones y regularse. Y la tercera es la procrastinación, es dejar todo hasta el final. Si tengo que elegir entre hacer un informe o ver un rato la tele, mi cerebro va a elegir ver la tele. El informe lo voy a dejar para el último minuto y voy a vivir con esa ansiedad que se me genera por no llegar a tiempo.

Se necesita un consenso sobre la evidencia científica y los criterios de diagnóstico del TDAH; aún hay profesionales sanitarios que lo niegan

¿Qué señales deberían alertar a personas adultas para sospechar de un posible TDAH?

La sensación de andar siempre corriendo, de no llegar a los sitios puntuales, de estar a 20 cosas y no estar a ninguna, de que me dicen algo y se me va. Esa sensación de procrastinar y dejar todo para el final con la ansiedad que supone. El cambio de trabajo, muchas relaciones familiares disruptivas y de pareja, el aceleramiento que podríamos decir cuando conducimos, cómo conducimos de una manera brusca, impulsiva… No vale con una cosa sino varios.

 En su práctica como psicóloga, ¿qué tipo de intervenciones o apoyos son más eficaces?

Lo que nos la práctica es que necesitamos una intervención multidisciplinar: en momentos determinados un perfil más pedagógico, en otro momento uno más psicológico, y que se focalice en las necesidades del niño, adolescente o adulto. Las necesidades y situación individual de esa persona es la que nos va a llevar a qué tipo de intervención psicológica deberíamos de priorizar. Con esto estoy dejando un poco al margen la pata farmacológica, pero que está ahí. Si hay un psiquiatra o neurológico que considera que el tratamiento farmacológico va a sumar a esa intervención y a esa mejoría se debe tener en cuenta. 

Muchísimas familias se encuentran discriminadas por no poder pagar a un profesional privado que acompañe y que ayude a su hijo y a su familia

El problema es que hay pocos psicólogos en la sanidad pública por lo que se genera una desigualdad..

Efectivamente muchísimas familias se encuentran discriminadas por no poder pagar a un profesional privado que acompañe y que ayude a su hijo y a su familia. Esa es un poco la labor que intentamos cubrir las asociaciones cuando damos el servicio de psicología a los niños, el asesoramiento, la formación a los padres y madres, a los centros escolares... Al final la red de apoyo multidisciplinar la estamos dando las asociaciones en la mayoría de las CCAA. Estamos cubriendo los recursos que deberían ofrecer las instituciones. El movimiento asociativo es básico para cualquier cambio, petición y exigencia de las necesidades de los colectivos cuando las instituciones no nos hacen caso. Pero para conseguir el cambio real que necesitaríamos como sociedad completa, es clave la implicación institucional.

El movimiento asociativo es básico para avanzar pero para lograr un cambio real se necesita la implicación de la sociedad al completo

¿Cree que aún existen mitos o estigmas en torno al TDAH? ¿Cuáles son los más dañinos?

El más dañino ni siquiera es un estigma es la negación y que siga habiendo profesionales en la sanidad pública que nieguen el trastorno, ridiculicen a las personas que tenemos TDAH. Poco favor hace a las personas con TDAH, pero también a la sociedad porque al final se convierte en un diagnóstico que ocultamos para evitar que alguien se ría de nosotros o ironice, para evitar que nos aparten o no nos den valor como persona y no tengan en cuenta todas esas cosas maravillosas que tiene una persona con un cerebro neurodivergente con TDAH.

En las mujeres normalmente se cubre el déficit de atención y esas torpezas que pueden cometer a nivel cognitivo con tender a la perfección y a la autoexigencia.

El TDAH afecta a ambos sexos por igual, sin embargo, hay menos mujeres diagnosticadas. ¿Existe una brecha de género en la detección del TDAH?

Sí. El perfil femenino se suele centrar más en el déficit de atención, estar en su mundo, desconecta y como no molestan, pues no se crean alarmas. Y en las mujeres normalmente se cubre el déficit de atención y esas torpezas que pueden cometer a nivel cognitivo con tender a la perfección y a la autoexigencia. Y todo esto trae consigo unas crisis de ansiedad importantes.