El Ayuntamiento de Fustiñana ha alertado esta mañana del "inminente cierre del servicio nocturno de urgencias rurales" por parte del departamento de Salud del Gobierno de Navarra. El equipo de gobierno local denuncia que "las últimas decisiones organizativas y de dotación de personal sanitario apuntan directamente a la supresión de la atención continuada". Esta medida dejaría totalmente desprotegidos a los 3.656 vecinos y vecinas de Fustiñana y Cabanillas que dependen de este centro sanitario prioritario en caso de una emergencia médica nocturna.
Este aviso llega unos meses después de que la movilización ciudadana y la presión del Ayuntamiento lograran paralizar, en marzo, el plan de cierre masivo de urgencias rurales diseñado por el consejero de Salud, Fernando Domínguez. Ahora, el Ayuntamiento de Fustiñana lamenta tener que revivir un conflicto con el Gobierno foral, que no ha cumplido con lo afirmado hace apenas tres meses.
El alcalde de la localidad, Sergio Vitas, recuerda que el servicio local de urgencias no es un privilegio, sino una “necesidad, literalmente vital”, y ha afirmado que “no vamos a permitir que se juegue con la salud de nuestros vecinos desde un despacho en Pamplona. Que hayamos tenido noches en este mismo mes de junio con hasta ocho urgencias atendidas demuestra que este servicio salva vidas y que recortarlo es una temeridad inaceptable. Es un recorte de los servicios públicos radical, injusto, insolidario e injustificable, ejecutado contra población vulnerable, con un alto porcentaje de personas mayores”, ha subrayado. De hecho, Vitas ha lamentado que “algunos se llenan la boca hablando de lo público y mientras recortan el servicio más importante, la atención sanitaria pública y de calidad para quien lo necesite, un derecho que antes era bandera de Navarra y que ahora está siendo desmantelado”.
Por todo esto, Vitas exige al Ejecutivo navarro total transparencia y una rectificación inmediata que garantice la continuidad y el refuerzo de la atención primaria en el medio rural. El alcalde ha exigido al consejero de Salud que “cumpla su palabra, actúe con transparencia y aclare de inmediato sus planes con nuestro centro. Fustiñana ya demostró su unión y firmeza hace unos meses para frenar este atropello, y si tenemos que volver a salir a la calle para defender nuestros derechos básicos, lo haremos con más fuerza todavía. No queremos que pase como en Olite, cuyas urgencias se cerraron de la noche a la mañana, con una llamada al alcalde el día anterior e incumpliendo la promesa de reforzar a cambio el servicio de Tafalla”, ha concluido