Algo pasa con Mari

10.02.2020 | 03:30

Cine Sandíos, sesión continua, hoy La gente quemada, para mayores de 18 años o menores acompañados de sus padres, o personas encargadas de ellos, o también menas que han llegado a la Comunidad Foral de Navarra, que solo son 234, o bien menas con padres o no, autóctonos que los hay unos cuantos, y que cuando se juntan con estos ni te cuento compañero. Pero que en un futuro próximo serán una prole y mayores de edad. El Gobierno de Navarra los atiende a todos y cuenta con protocolos de actuación y formación que funcionan positivamente nos cuenta la presidenta María Chivite, y los de Podemos, ya lo dice la palabra, que pueden y lo verás en estos cuatro años. Leo que los menas están siendo utilizados, sobre todo por los partidos de derechas, es una prioridad para atacar a gobiernos municipales y autonómicos al hilo de problemas puntuales que están generando en algunas ciudades como ¿Barcelona?, no vayáis tan lejos, una visita a Bilbao para que veáis el rosario que tienen allí. Pero lo que no se dice es que si no viven al lado mía mejor, si no están en mi portal mejor, y si se van a otro lugar me pillo un pedal. Tranquilaris que sólo un 6% de los menores atendidos lo han sido por razones de conflicto, y no hay que alarmarse porque puede hacer caer a los jóvenes en conductas poco saludables, como el consumo de sustancias estupefacientes, y en que llamen por el teléfono móvil a más colegas para que canten la jota de No te vayas de Navarra y que actualmente es el gobierno de la igualdad personificada.

Por lo menos la presidenta reconoce y admite que es un fenómeno relativamente nuevo, un fenómeno que parece de feria, de esos fenómenos que nos visitaban en los 70. Los atendemos desde una perspectiva sensible, solidaria, que llevamos en el ADN de este equipo de gobierno y desde un enfoque que tiene que ser transversal e integrador. Anda que menudo rollo que nos casca esta mujer, jode que plan tenemos con el ADN, este nuevo gobierno se parece a los protagonistas de Parque jurásico. Se nota que usted ha estudiado Sociología, mi primo también y trabaja vendiendo seguros. Lo que sí me gusta de usted mientras está hablando esa reacción de juntar las palmas de las manos, seguido abre los brazos con ese gesto de yo que sé mientras mueve el cuello. Me encanta.

Mire usted, señora presidenta, yo ya no sé si soy un inmoral o un tío inconformista con esta sociedad de políticos hipócritas, cínicos y troleros, pero lo que sí sé seguro es que no me chilles que no te veo, no hay más ciego que el que no quiere ver, y ya para terminar si me arrestan me suicido, como le dice el gay al inspector Harry Callahan en el parque de la Taconera.