la carta del día

No a la instalación de un polígono industrial eólico en Egüesibar

02.07.2020 | 00:46

sacyr Concesiones S.L., una de las empresas más importantes en gestión de infraestructuras, ha presentado proyectos para construir cinco polígonos industriales eólicos ubicados en el norte de la Cuenca de Pamplona. En total serían 56 aerogeneradores instalados en las crestas de los montes de las localidades de Odieta, Juslapeña, Ezkabarte, Olaibar, Anue, Esteribar, Valle de Egüés, Lizoain y Valle de Erro.

El denominado "parque eólico Navarra 3", afectaría a los términos municipales de Esteribar, Valle de Egüés y Lizoain, con la instalación de 12 aerogeneradores, de los cuales 3 en el Valle de Egüés en zonas protegida como Egulbati y Lakarri, y en las proximidades de localidades como Elía, Sagaseta, Echálaz, Egüés, Elcano, Ibiricu y Alzuza.

El Valle de Egüés ha venido manteniendo una actitud respetuosa con su medio natural y paisajístico, protegiendo como espacio Egulbati, y manteniendo libre de la voracidad urbanizadora localidades como Elía o Sagaseta. Ha puesto en valor el uso extensivo de la ganadería, así como la protección de esos espacios como zonas de esparcimiento saludables, prohibiendo el uso de vehículos a motor. Estas zonas constituyen un tesoro patrimonial para toda la población en general y en especial para la de Eguesibar.

El proyecto de Sacyr significa la ruptura del contenido actual de esos espacios y un menoscabo del derecho de las personas a disfrutar de un paisaje y de una naturaleza preservada, al introducir una actividad industrial (de ahí la denominación que hemos hecho de polígonos industriales eólicos). Pues de eso trata la instalación de enormes generadores ocupando grandes espacios físicos, con los necesarios accesos rodados para vehículos, que conllevan una afección al paisaje, a la fauna, sobre todo de aves, y al uso social del espacio, así como al vecindario de las localidades próximas, imposible de corregir.

Por otra parte, es necesario cuestionar estas nuevas infraestructuras, no solo por el aspecto de las importantísimas afecciones medio ambientales y a las poblaciones que conllevan, sino también por su necesidad. Según el Plan Energético de 2018 en determinadas horas y días el 100 por 100 de la electricidad consumida en Navarra proviene de energías renovables, e incluso en unos 100 días al año se da un exceso de producción de electricidad renovable.

La energía eólica es inestable, pues unos días se produce en exceso y en otros no cubre las necesidades. Además, no se puede almacenar, por lo que cuando hay exceso se desperdicia. El actual parque de polígonos eólicos existentes en Navarra, sobre todo en la zona sur, suministra el 69,22 por 100 del consumo final que hacemos de electricidad. Una inversión más rentable que la nueva instalación de polígonos industriales eólicos, sería cambiar los generadores antiguos ya instalados por otros más pequeños y de mayor eficacia energética, pero eso no interesa.

La existencia de más polígonos no garantiza, dada su inestabilidad y dificultades para almacenar, que se utilice más electricidad pues en estos momentos ya se produce más de la que realmente podemos usar. Por lo que el exceso es para exportar o para otros proyectos (¿TAV?)

Y otro dato importante es que el 72,81 por 100 del consumo energético de Navarra (según estadísticas del año 2018) sigue proviniendo de combustibles fósiles. Es decir que la existencia de energías renovables sobre todo en consumo eléctrico no ha logrado bajar el alto índice de utilización de contaminantes fósiles.

Las soluciones no pasan por nuevas instalaciones energéticas, aunque sean renovables, sino por cambiar conductas de consumo y de vida, y sobre todo por liberarnos de la tiranía de las empresas que buscan incrementar sus beneficios introduciendo los ciclos naturales de la vida en las dinámicas financieras y comerciales, incrementado la explotación de los ecosistemas y de las personas.

Estamos inmersos en una grave crisis ecológica (de la que la pandemia producida por el covid-19 es una consecuencia) que marca los límites del crecimiento que el sistema capitalista no quiere ver. El insaciable y destructivo sistema económico capitalista busca obtener nuevos recursos para su crecimiento y acumulación y por ello pretende incluir a nuestro suelo, aire, bosques, agua€ en la lógica de mercado y promover nuevos procesos de financiación que llaman "economía verde".

Por todo ello, estamos en contra de los proyectos presentados por Sacyr de nuevos polígonos industriales eólicos y hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía de Navarra y en especial a la del Valle de Egüés, para que se organice y responda a este proyecto como en su día lo hizo al demencial Plan Urbanístico de 2011, creando la plataforma vecinal "Salvemos Eguesibar Zain dezagun".

En nombre de la Asociación Vecinal del Valle de Egüés URBI Eguesibarko Auzo Elkartea