la carta del día

El patio de la escuela y la jornada continua

16.11.2021 | 00:06
El patio de la escuela y la jornada continua

Existen muchas razones y de muy diverso tipo para oponerse a la jornada continua en las escuelas de Infantil y Primaria. Razones que van desde unos horarios continuos excesivamente largos que impiden un buen aprendizaje, modulos de asignaturas más cortos o que quienes coman en el comedor lo hagan en horarios nada recomendables (comidas que se servirán en muchos casos cerca de las 15 horas). Pero en este pequeño texto quiero centrarme en otro tipo de razones centrando la vista en el patio escolar.

El patio escolar es el espacio de juego libre y seguro de nuestros hijos, allí donde interactúan con sus semejantes. Donde se mezclan niños de distintas edades en un proceso de aprendizaje colectivo. Donde pelean, ríen, lloran... Donde se van, en definitiva, cultivando valores de amistad y compañerismo.

Pero también para los padres y madres es un espacio de interacción social y aprendizaje. Donde junto con otros aitas y amas se habla de lo humano y lo divino: de problemas en la educación de nuestros hijos, de experiencias propias con ellos, de problemas sociales, de política, por qué no decirlo. Donde se habla y se hace red, se entablan nuevas amistades y uno no se siente tan solo en el proceso y la experiencia de educar a nuestros hijos.

Se construye comunidad, se hace barrio, se tejen nuevas redes y apoyos. Algo muy importante en una sociedad cada vez más atomizada e individualizada, donde la vida de barrio y comunidad parece haberse remplazado por las redes sociales, el Netflix de turno o el consumismo en centros comerciales y de ocio. Un espacio vital para que nuestros pueblos y barrios sigan vivos. Todo esto, lo que el patio significa y ofrece, se está viendo ya mermado por la actual imposición de la jornada continua. Estamos viendo cómo los patios tienen muchísima menos vida ahora que antes de la jornada continua impuesta. Como las salidas a las 2 de la tarde para no regresar, junto con el resto de salidas escalonadas están vaciando nuestros patios escolares de la risa, la fiesta y el colorido de familias y peques. ¿De verdad queremos hacer de esto algo definitivo? ¿Queremos apostar por una jornada continua que vacíe de vida nuestros centros escolares durante las tardes? Recordad nuestros buenos ratos en los patios del colegio, los interminables partidos de fútbol tras las clases, las rápidas meriendas para poder seguir jugando con amigos y compañeros. ¿De verdad vamos a privar a nuestros hijos de todo esto ? Yo sigo queriendo una comunidad educativa viva, un patio lleno de niños. Una jornada partida para nuestros centros escolares.

El autor es padre de un niño en Amaiur Ikastola

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