Pañuelo rojo
La final de Copa ha despertado una ilusión en la sociedad navarra que es difícil de repetir en los próximos años. Algo así nos hacía falta después de estos últimos años llenos de incertidumbres y malas noticias.
Las estadísticas dirán que las posibilidades de ganar la final están entre pocas y ninguna, pero hay una variable que no se puede introducir en las fórmulas matemáticas, la ilusión. Por eso creo que el día de la final deberíamos llevar un distintivo que nos es común en toda navarra, el pañuelo rojo. Ese que usamos en fiestas, porque estoy seguro que 25.000 pañuelos agitándose al compás del Riau Riau en Sevilla y otros miles en Navarra, hacen que Osasuna sienta que con ellos jugamos todos.
Y si al final gana pues a celebrarlo por todo lo alto, y si pierde agitaremos los pañuelos, cantaremos el Riau Riau, y que nos quiten lo bailao.