Innecesaria duplicidad simbólica
El escudo del Ayuntamiento de Pamplona / Iruña data del año 1423. Durante estos seis siglos ha sido representado con pequeñas variantes, aunque manteniendo sus elementos esenciales. Es habitual que, a lo largo del tiempo, los blasones municipales añadan también algunos adornos externos, como diversos tipos de corona (incluida la mural, durante el periodo de la II República). El símbolo de la ciudad, aunque sencillo, tiene también cierta complejidad. Su bordura roja con las cadenas de oro, por ejemplo, hace referencia a Navarra y posteriormente fue copiada por otras localidades como Tudela, Estella, Sangüesa, Olite, Burlada, Barañáin, etcétera. Como sabrán algunos aficionados al fútbol, el blasón se halla presente también en el emblema de Osasuna. Es incluso utilizado por la ciudad de Pamplona (Colombia). Resulta evidente que su proyección al exterior ha sido exitosa.
Recientemente se ha aprobado el logotipo de su marca (hasta el 19 de diciembre habrá una exposición al respecto en civivox Condestable). Pero esto, en el mejor de los casos, representa una duplicidad innecesaria. Además es arriesgado. Localidades que adoptaron también una marca la han empleado para olvidar sus escudos de armas centenarios. Ocurre en varias grandes localidades de la Comunidad Autónoma Vasca. Pero hay también ya algún caso en Navarra. Puede comprobarse en internet. En la página web oficial de estos ayuntamientos la imagen del logotipo ha sustituido al escudo.