Recientemente se anunció por parte del Ayuntamiento el comienzo del cobro de la tarjeta de residente para los permisos de las diferentes zonas de aparcamiento del municipio.

La semana pasada recibí un correo el que se me notificaba que debía acudir a las Oficinas de Seguridad Ciudadana a pagar dicha tasa.

Les remití un correo, donde adjunté el acuse de recibo del cambio de domiciliación: realizado mediante comparecencia electrónica y firmado con certificado digital en la fecha de 13 de agosto de 2024, en el que les informaba del cambio de entidad para el cobro de todos los tributos periódicos.

Además, llamé al teléfono de Atención Ciudadana, donde comenté lo que me sucedía y me aportaron dos números correspondientes al Área de Seguridad Ciudadana. En más de dos horas llamé 95 veces sin ser atendido. Más vale que no era una urgencia 

Hoy, pasado el año 2025, recibo otro correo de la zona azul en el que me recuerda que debo acudir a las referidas oficinas para realizar el pago. Al final me he desplazado hasta Monasterio de Iratxe a realizar el abono.

Esta situación, además de sobredosis de adrenalina, me suscita un montón de interrogantes: ¿El Ayuntamiento es un ente autónomo o es un conjunto de reinos de taifas? ¿La zona azul es independiente, colonia, asociada, subcontratada o qué La sede electrónica y la carpeta ciudadana, ¿sirven para algo? ¿Qué huella de carbono ha supuesto mi desplazamiento hasta el lugar indicado? ¿La digitalización y la sostenibilidad son meros eslóganes o proyectos sin evaluar?

De la zona roja, que es la que he pagado, y la estafa que supone , ya hablaré en otro momento.