Urraúl Alto, valle de la Merindad de Sangüesa en el que viven 60 personas de las 133 empadronadas en sus 12 municipios, se afana en recuperar y actualizar su patrimonio inmaterial y en mantener vivas parte de sus tradiciones por medio de la participación vecinal y del diálogo entre generaciones.
Desde el año pasado sus habitantes están inmersos en esa recuperación en torno a los días de carnaval en febrero y a la celebración de San Gregorio en marzo. El impulsor es el joven pastor-ganadero de Elcoaz, Santi Iriguibel Larrea, de 29 años, que tuvo la idea de rescatar del olvido a la bruja de Usotxa, leyenda que él conoció de su abuelo materno, Antonio Larrea, quien le relataba esta y otras historias en las tardes que le acompañaba. “Cuentan que Usotxa era una mujer que vivía en Imirizaldu y por las noches se convertía en gato. Y por eso, la echaron del pueblo”.
Fue en enero del año pasado, tras el famoso concierto-espectáculo Mitoaroa de Zetak en el Navarra Arena, cuando Santi se dijo a sí mismo: “Esto lo tenemos en el valle”, solo faltaba sacarla del cajón en el que estaba. Lo compartió con jóvenes y no tan jóvenes del valle, y pronto les contagió. La diseñadora Edurne Ibáñez, vecina de Irurozqui, fue de las primeras en sumarse. A Santi se le ocurrió confrontar a Usotxa con San Gregorio, fiesta recuperada de ronda por el valle con el personaje del obispo.
“Lo más bonito es que nos hemos juntado la juventud para hacerlo realidad. Chicos y chicas juntos. Todos los fines de semana nos reunimos más de 12. Hemos tirado del carro, con una acogida brutal”, dice.
Porque la idea se materializó, y una vez transmitida al Ayuntamiento, se logró el desarrollo de un proyecto con la ayuda del Departamento de Cultura del Gobierno de Navarra, dentro de la convocatoria de subvenciones destinadas al fomento de la actividad cultural en el medio rural. Su título: Tradiciones vivas, comunidad en escena. San Gregorio y la bruja Usotxa: raíces culturales y creación colectiva,
“En este proyecto el papel de la juventud del valle es imprescindible y persigue consolidar la recuperación de la tradición del día de San Gregorio, favoreciendo la participación de toda la comunidad y asegurando su continuidad como elemento identitario y de cohesión social” explican desde el valle.
Este fin de semana, el motor de la juventud, su compromiso en la transmisión de las tradiciones y la implicación vecinal se han puesto de relieve en en la celebración de diversas actividades culturales. Se trata de una propuesta cultural, pedagógica y comunitaria resultado de la combinación de investigación, creación artística, transmisión intergeneracional y dinamización social para salvaguardar su patrimonio inmaterial. “Su dimensión innovadora, inclusiva y participativa garantiza que el valle de Urraúl Alto conserve vivas sus tradiciones, al tiempo que se fortalece como comunidad cohesionada. Asimismo, contempla la investigación, recogida, preservación y difusión de la memoria oral vinculada a la leyenda de la bruja Usotxa, integrándola en la narrativa colectiva del valle como parte esencial de su patrimonio cultural inmaterial”, aseguran.
Intergeneracional
En este marco, el sábado tuvo lugar un encuentro intergeneracional centrado en la transmisión de la historia, las coplas y otras tradiciones asociadas a la festividad de San Gregorio, que este año se celebrará el sábado 7 de marzo.
El encuentro se dividió en dos partes. En la primera, Aitor Ortiz de Felipe, responsable de la documentación e investigación del proyecto, ofreció una contextualización de la festividad de San Gregorio en distintas localidades navarras, y finalmente, se centró en explicar cómo se desarrollaba la celebración en los pueblos del valle de Urraúl Alto. Esta sesión contó además con la colaboración de Fernando Hualde, investigador de numerosas tradiciones y costumbres de Navarra, quien aportó información sobre una tradición que en muchas poblaciones se ha perdido, pero que se ha recuperado en Urraúl Alto.
La segunda parte estuvo dedicada a escuchar los testimonios de personas que vivieron la celebración de San Gregorio en el valle durante la segunda mitad del siglo XX. La tradición se perdió tras el cierre de la última escuela, concentrada en Irurozqui, lo que supuso también la desaparición de esta celebración ligada al ámbito escolar. “Poder contar con testimonios resulta fundamental para que las nuevas generaciones reciban de primera mano ese legado y continúen impulsando las tradiciones. La transmisión oral fortalece la identidad cultural del valle y pone en valor la importancia del patrimonio cultural inmaterial”, afirman.
El próximo 7 de marzo la juventud del valle representará a las 21.00 horas. La llamada de Usotxa. La obra fusiona las figuras de San Gregorio y la bruja Usotxa, junto a otros personajes representativos de los oficios tradicionales del valle. El domingo se celebró el primer taller participativo para la confección del vestuario del este espectáculo teatralizado.
El taller continuará este domingo coordinado por Edurne Ibáñez, profesional con una amplia y reconocida trayectoria como diseñadora de moda y vestuario escénico, responsable de todo el vestuario y caracterización del proyecto. “Esta actividad no solo refuerza la identidad cultural del valle, sino que también visibiliza su diversidad a través de la recuperación y reinterpretación de elementos textiles tradicionales, respetando criterios medioambientales basados en la reutilización de materiales. El hecho de que Edurne Ibáñez sea vecina del valle aporta además un valor añadido, al situar a una mujer del territorio como protagonista creativa del proyecto y garantizar la calidad del vestuario desde el conocimiento y la implicación local. De este modo, la comunidad se beneficia del talento y la experiencia de profesionales del entorno”, apuntan en Urraúl Alto. Y Santi resume: “Es algo diferente en un valle como este; y la gente, agradecida”.