El ligero repunte en la natalidad que se registró en 2024 en Navarra quedó en un mero espejismo transitorio. Los nacimientos volvieron a decaer el año pasado en la Comunidad Foral, ya que se registraron 4.529 (-0,9%), la segunda cifra más baja desde la Guerra Civil, hace más de 85 años. Sólo en el año 2023, cuando nacieron 4.496 bebés, hubo menos partos que en 2025.
Los nacimientos crecieron en el Estado en 2025 en doce de las 17 comunidades autónomas y bajaron en cinco, entre ellas Navarra, donde se redujeron un 0,85%, según la estimación mensual de nacimientos publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En total, fueron 321.164 alumbramientos, un 1% más que en 2024.
En 2025 aumentaron los nacimientos por encima de la media estatal en Madrid (3,31%), la CAV (3,04%), Castilla-La Mancha (2,55%), Galicia (1,62%) y Aragón (1,30%) y por debajo del conjunto del Estado (0,99%) en Asturias (0,93 %), Catalunya (0,87 %), Castilla y León (0,86%), Comunidad Valenciana (0,85%), Murcia (0,80%), La Rioja (0,55%) y Andalucía (0,08%). Las cinco comunidades en las que bajó la natalidad fueron Baleares (-2,6%), Extremadura (-1,5%), Cantabria (-1,3%), Navarra (-0,9%) y Canarias (-0,2%).
ENTRE 30 Y 39 AÑOS, MÁS DE LA MITAD
En Navarra, los datos de los 4.529 nacimientos registrados el año pasado (2.404 niños y 2.125 niñas) muestran una clara concentración en la franja de edad central de la vida reproductiva femenina. El grueso de los nacimientos se produjo entre los 30 y los 39 años, siendo el grupo de 30 a 34 años el más numeroso con 1.574 nacimientos, seguido muy de cerca por el de 35 a 39 años con 1.401. Ambos grupos juntos representan más de la mitad del total de nacimientos registrados, lo que refleja una tendencia consolidada hacia la maternidad tardía en la Comunidad foral.
El segundo bloque más relevante es el de las madres de entre 25 y 29 años, con 748 nacimientos, y el de 20 a 24 años, con 355. Estas cifras evidencian que la maternidad a edades más tempranas, aunque presente, ya no constituye la norma estadística en Navarra. La franja de 25 a 29 años representa aproximadamente el 17% del total, una proporción significativamente menor que la de las treintañeras.
En los extremos de los grupos de edad las cifras son muy reducidas. Entre las madres de 40 a 44 años se registran 357 nacimientos en 2025. A partir de los 45 años el número cae drásticamente: apenas 35 nacimientos en la franja de 45 a 49 años y tan solo 4 en madres de 50 años o más.
En el extremo opuesto, los nacimientos de madres menores de 15 años se redujeron a un único caso registrado en 2025, y los de madres adolescentes de entre 15 y 19 años apenas alcanzaron los 54, lo que refleja tanto el descenso generalizado de la natalidad juvenil como el mayor acceso a la educación sexual y la planificación familiar.
UN 25% MENOS QUE HACE 10 AÑOS
La comparación de los nacimientos en Navarra entre 2015 y 2025 revela una caída notable en el volumen total de nacimientos, que pasa de algo más de 6.007 en 2015 a 4.529 en 2025, lo que supone un descenso de cerca del 25% en una década. Esta reducción afecta de forma generalizada a todos los grupos de edad, aunque con matices relevantes según la franja.
En los grupos centrales, donde se concentra la mayoría de los nacimientos, el retroceso es muy pronunciado. Las madres de 30 a 34 años pasan de 2.261 nacimientos en 2015 a 1.574 en 2025, una caída del 30%. El grupo de 35 a 39 años experimenta un descenso similar, de 1.960 a 1.401 nacimientos, también en torno al 28%. Estos dos grupos siguen siendo los más numerosos en ambos años, lo que confirma que la maternidad en la treintena es un rasgo estructural de Navarra, aunque cada vez con menos efectivos.
La franja de 25 a 29 años también retrocede con fuerza, de 871 nacimientos en 2015 a 748 en 2025, mientras que el grupo de 20 a 24 años se mantiene prácticamente estable, con 353 nacimientos en 2015 frente a 355 en 2025, siendo el único tramo que no experimenta caída alguna. Este dato es llamativo y podría apuntar a cierta estabilización de la maternidad entre las mujeres más jóvenes de la veintena.
Donde sí se aprecia un descenso más marcado es entre las adolescentes. Las madres de 15 a 19 años pasan de 91 nacimientos en 2015 a 54 en 2025, una reducción del 40% que continúa la tendencia de reducción de la maternidad juvenil observada en años anteriores. En el extremo opuesto, las madres de 40 a 44 años bajan de 450 a 357, y las de 45 a 49 años de 18 a 35, siendo este último el único grupo que crece en términos absolutos entre 2015 y 2025, lo que refleja el avance de las técnicas de reproducción asistida y el desplazamiento de la maternidad hacia edades cada vez más tardías.
Con el balance de nacimientos y las 5.906 defunciones registradas el pasado (-2,3%), el saldo vegetativo ofrece un resultado negativo de 1.377 personas en 2025, al margen de los movimientos de población vinculados con la inmigración, que son quienes ahora mismo soportan el crecimiento poblacional en la Comunidad Foral.