Koldo, ¡toca el saxofón!
Kaixo Koldo, ¿qué tal estás? Espero que bien. Todavía me acuerdo cuando estabas un día en la peña vieja aprendiendo a tocar el saxofón. ¡Estaba la mesa llena de partituras! ¡Qué interés ponías! ¡Cómo te animábamos!
También me viene a la memoria cuando fuimos un día a Viana en tu coche, Patxi, Oskar, Txumari y un servidor, y te tenías que parar a hacer ejercicios porque te dormías. ¡Madre mía! Otra vez estuvimos en Laguardia visitando una bodega y cuando estábamos comiendo me dijiste: “Tomás, Gulís, prueba esta alegría”. ¡Cómo picaba! ¡Me hizo llorar! Más vale que el vino lo curó todo.
Qué buenos momentos pasábamos en Sanfermines en La Única almorzando con los bueyes. ¡Ya lo creo que lo pasábamos bien!
En fin, Koldo, cuando te juntes con Vicente Galar y compañía dales un fuerte abrazo y le enseñas lo bien que tocas el saxofón. Desde aquí abajo lo escucharemos. Ya lo creo que lo escucharemos. ¡Ah! Se me olvidaba, cuando te encuentres con Josu Zarraluki, dile que nunca pierda su eterna sonrisa y a María Egüaras le das un beso muy grande. Y a Lourdes Larrea también.
Agur, Koldo! Gero arte, amigo!