Oportunidad perdida
Como vecina de Sarriguren y mujer rojilla me da pena que no haya habido un minuto de silencio en el Sadar por el asesinato machista de nuestra vecina Tatiana y que los jugadores de Osasuna no hayan llevado un lazo morado en el brazo. Ya es hora de que el fútbol se posicione con las mujeres, se modernice y deje de ser machista.
Una pena porque Osasuna hubiera dado ejemplo de estar en el lado correcto, con las mujeres y hubiera sido visto por millones de personas. A las cinco mujeres y los dos niños asesinados esta semana no los podemos olvidar. Así que pido a los jugadores de Osasuna y al equipo directivo que sean valientes y ejemplares. Creo que el fútbol en general y Osasuna en particular debería darle una vuelta.
Nos queremos vivas. Ni una más.