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La ‘legislatura de Erripagaña’

La ‘legislatura de Erripagaña’Patxi Cascante

Es lo que se prometió. “Esta vez sí”. Pero, a falta de un año para las elecciones municipales y forales, los hechos no se corresponden con las palabras. Ha pasado el tiempo diseñando un proceso participativo que no se ha realizado. Y está en marcha una encuesta incompleta (en las partes del barrio correspondientes a tres de los cuatro municipios) de por sí insuficiente para solucionar el problema.

A falta de un año para terminar la legislatura, permanece la misma división del barrio en cuatro municipios, sin avances hacia la necesaria unificación. En cuanto a dotaciones, solo se dispone de la escuela infantil, consecuencia de la riada de 2021. Y respecto al civivox y la pista deportiva, solo los proyectos, no el equipamiento, y financiados mayoritariamente por enmienda en los Presupuestos de Navarra, es decir, con dinero de toda la comunidad.

Ahora se anuncian actuaciones parciales, como estudiar la movilidad de solo una parte, la de Pamplona, sin contar con las demás, algo contradictorio con lo recogido en el convenio intermunicipal. Se convoca a un foro llamado de Erripagaña, cuando es de Beloso y de una cuarta parte de Erripagaña. Mientras tanto, el Consejo Intermunicipal, único órgano de participación de todo el barrio, ni se reúne ni funciona.

La perspectiva parcial, justamente, ha llevado al fracaso en las iniciativas de las tres últimas legislaturas. Primero Egüés y Burlada impulsaron el convenio a cuatro, que se ha quedado sin desarrollar. Luego el Gobierno de Navarra lideró el diagnóstico sobre el barrio, que no concluyó en ninguna acción. Y ahora Pamplona ha liderado el proceso participativo, cuya culminación es una incógnita. Actuando igual, parcialmente, no es lógico esperar resultados diferentes.

Se nos pide confianza en que “esta vez sí”. Pero no es difícil de entender la desconfianza visto el recorrido previo. Erripagaña necesita un órgano conjunto de las cinco administraciones, los cuatro municipios y el Gobierno de Navarra, con participación ciudadana, reuniones periódicas, trabajo preparatorio y una hoja de ruta clara, acordada y viable. Si se quiere una solución para Erripagaina se debe trabajar de manera diferente.