Micromachismos en ambientes sociosanitarios
Desde SAE queremos denunciar la situación que se vive en los centros de trabajo por el personal técnico en Cuidados de Enfermería, en los ambientes laborales, sea en hospitales, centros residenciales o como trabajadores familiares. Los micromachismos son formas sutiles pero persistentes de violencia simbólica y discriminación de género.
Queremos resaltar estas situaciones en el ambiente de los cuidados, donde los micromachismos se manifiestan como actitudes, a veces imperceptibles, invisibilizadas y normalizadas, que asumen que el trabajo de cuidar a otras personas es una obligación natural de las mujeres.
En entornos profesionales las dinámicas jerárquicas y de género reproducen sesgos estructurales de dominación. Una muestra de ello es la asignación estereotipada, delegando labores de limpiezas a profesiones feminizadas como la de los Técnicos de Enfermería, por considerarlas “propias de su naturaleza”.
Nos encontramos, como en recientes convocatorias, para cubrir puestos de trabajo en una residencia de una localidad navarra, en las que entre las tareas a realizar, aparecen: “Realizar la limpieza de las instalaciones. Realizar las funciones propias de limpieza y lavandería, si fuera necesario.” Esta situación ha sido llevada a los tribunales por parte del sindicato SAE y se ha conseguido que se rectificara, aunque aún nos queda pendiente otro juicio por una situación similar. Este caso es solo un ejemplo ya que día a día estas situaciones también las vivimos en los centros hospitalarios, donde se insta a las TCAEs por parte de algunas jefaturas a limpiar estanterías, almacenes, llevar carros de comida, ropa…, etcétera, con la justificación “no es para tanto", o "¿Qué te cuesta?", o "alguien tiene que hacerlo”.
En este escrito quiero poner de manifiesto cómo acciones como las expuestas se suceden en pleno siglo XXI, y que en una sociedad desarrollada como la nuestra no debieran producirse.
Estas conductas cotidianas generan graves problemas estructurales, además de una sobrecarga laboral para este colectivo al que hay que añadir un desgaste psicológico por falta de reconocimiento a esta profesión.
Desde SAE instamos a todos los responsables de los sectores sociosanitarios a que trabajen por identificar, visibilizar y entender que estas situaciones tienen un impacto profundo, que perpetua la desigualdad de género. Es necesario promover, sensibilizar y educar dentro de los entornos laborales para poder avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.