lO decía con ademán reflexivo y medio tartamudeando un Sean Penn bastante colocado en Hurlyburly. Tras la superficie hay una explicación misteriosa a la que puede que nunca accedas. Todo depende de la clase de bicho que uno sea, claro. Luego están esas cuatro o cinco fantasías repintadas en las que más o menos tiernamente cree cada cual: Dios, la justicia, el destino, el deporte televisado, el ADN, la suerte. Pon las que quieras. Yo, de pequeño, creía que algún día tendría suerte de verdad. Nunca la tenía, desde luego. Pero paradójicamente eso fortalecía mis expectativas. Es como si pensara que muchos pequeños y mezquinos "noes" tendrían que acabar tarde o temprano provocando un enorme y radiante "sí". Aunque sólo fuera por una simple (e ingenua) cuestión de justicia poética o algo parecido. No hay nada más patético que la esperanza, ya lo dijo Kafka. Recuerdo que había un tipo de mis años que siempre tenía suerte. Ganaba a todo. Las rifas, los dados. Siempre que intervenía el maldito azar resultaba favorecido. Le envidiaba en silencio con férvido encono. Más tarde, me di cuenta de que sólo ganaba en los juegos menores y cuando el premio era flaco. En la vida no le fue bien y dejé de pensar en él. En fin. Para mí, entonces, claro, el sorteo de la lotería de Navidad representaba la máxima escenificación de la suerte bruta. Estaba convencido de que un día me tocaría a mí. Saldría en la tele descorchando una botella. O mejor, me escondería con toda mi fortuna. Hasta que dejé de creer. Otra de las cosas que se aprenden con la edad (casi todo lo que se aprende con la edad podría anotarse en el capítulo de los desengaños) es que la justicia poética tampoco existe. A veces, el lance más deliciosamente afortunado es sólo el principio de un desastre. Ejemplos no faltan. No obstante, el hecho de que no te toque la lotería (que por supuesto no te va a tocar, no me mires así), tampoco significa, por supuesto, que vayas a tener suerte en el amor. O en cualquier otro aspecto de la vida. De todas formas, salud a todo el mundo, eso sí.