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La pareja de moda

Adivina adivinanza, ¿quiénes fueron los invitados de honor a lafiesta de inauguración de la sede de Banca Cívica en Washington?Bingo. Exactamente los que todos ustedes se temían: la parejade moda, Cristina de Borbón y Grecia e Iñaki Urdangarín Liebaert.Circulan fotos por la red en la que aparecen departiendo animadamentecon un Miguel Sanz genuflexo y babicolgante. Eso fue en juniode 2010. 2011 está dando sus últimas boqueadas y hoy es el díaen que la flamante y tan inaugurada sede sigue sin abrirse, peroeso es ya probablemente lo que menos importe a estas alturasde esa película de descojono monetario, una más en el cortijoforal, que es Caja Navarra. Quizás tampoco sepamos nunca cuántose apoquinó a la comunidad de bienes que forman la duquesa yel duqueso por su presencia en el glamuroso evento washingtoniano.A lo mejor es la Fiscalía Anticorrupión la que acaba encontrandoel papel. O quizás no. Quizás formaba parte de las actividadeslegales de ese tándem en el que el único que parece que va acaer va a ser él. La de sangre real, de momento, de rositas,no sea que, puestos a tirar de la cuerda, se vayan elevando lostiros y acaben alcanzando al cabeza de esta industriosa familiacuyo patrimonio se ha multiplicado varias veces por 10 a lo largode estas tres últimas décadas. Todavía no hay un juez ni fiscalen este Estado que se atreva a dar un paso en dirección al pelotazohereditario. Saldrán de ésta, aunque no incólumes. El escándalopuede acabar convirtiéndose en una fábrica de crear republicanos.Parece la venganza, no de Moctezuma, sino de Sancho el Fuerte.Jaime, de orígenes lesakarras, fue el que puso la mecha al primerartefacto que alcanzó a su intocable familia política. Iñaki,de Zumarraga, está ejerciendo como un experto y metódico minador.Letizia viene detrás para que la saga continúe. Con un poco desuerte su bisabuela era de Ondarroa.