El Gobierno del Partido Popular va a intervenir los Sanfermines. Por decreto. El chupinazo -en viernes- lo lanzará el presidente Rajoy, que ensaya chupinazos ese día cada semana (medidas del Consejo de Ministros). Leerá los gritos rituales (siempre lee en aras de la precisión) en un twitt enviado por el denostador sanferminero -otrora tránsfuga- Santiago Cervera. La procesión cambiará de bulto: el de San Fermín será sustituido por Soraya Sáenz de Santamaría. Para que sienta el "aliento del pueblo" blanco y rojo: rojo de ira y pálido de miedo al futuro. Los encierros repetirán camada: Rajoy, De Guindos, Báñez, Montoro, Wert y Mato perseguirán y acometerán con furia para derribar y cornear derechos. Los heridos serán evacuados a hospitales de Cataluña, de modo que escarmienten de su intento de templar y conducir a los bravos gobernantes con el pago de cinco euros por día de hospitalización. Una nueva legislación considerará delito de atentado a la autoridad ralentizar la Marcha a Vísperas, exhibir ikurriñas, enlazarse por los brazos para bailar Paquito, el chocolatero, portar los palos de las pancartas de las peñas y hostigar al paso de la procesión. También será penado, en este caso como atentado a la austeridad, el canto de Todos queremos más en la noche del 14 de julio. A sugerencia de Esperanza Aguirre, el fin de semana será recuperado el histórico servicio de arbitrios, donde se recaudará una tasa por entrada en la ciudad. Los vascos firmarán una declaración formal de que no vienen para quedarse. Otra tasa gravará la estancia de personas en las calles donde se desarrolle la fiesta, mediante tiques de zonas de estacionamiento limitado. El afán recaudatorio impondrá un canon por entrada de merienda a la Plaza de Toros. El plantel del concurso de recortadores quedará configurado con navarros en las filas del PP y con sus colaboradores de UPN en las Cortes. Otros actos sanfermineros darán cabida a cooperadores necesarios en Navarra: la terna de la Feria del Toro estará integrada por Marta Vera, el bisturí de Nafarroa, José Iribas, el remanso del Cidacos, y Elena Torres, la top model socialista, que desorejarán a las cinqueñas de las cocinas hospitalarias, a la extensa camada de temporales de Salud, a los resabiados interinos de la enseñanza y a los terciados ejemplares de la dependencia. Si algún toro lleva de nombre Moroso o Defraudador -mejor cuantos más kilos pese- será indultado. Petición de Álvaro Miranda, consejero de Economía, a modo de amnistía fiscal. El toro de fuego será transportado por el socialista Juan José Lizarbe, provisto de vistosas chispas y ruidosas tracas de corto recorrido. Los fuegos artificiales serán confiados a Pirotecnia Jiménez, de Pitillas. La más acreditada para lo artificial.