Síguenos en redes sociales:

Engañosa y falaz

SI unos jueces australianos acaban de dictaminar que una calificación otorgada por la tristemente famosa agencia calificadora de crédito Standard & Poors fue "engañosa y falaz" y que ello provocó que muchos inversores perdieran millones, ¿qué sentencia debería recaer en los triunfalistas y grandilocuentes términos con los que los Gobierno de Navarra han venido calificando a ese agujero negro de las arcas forales que son los peajes en la sombra? Recuerdo lo que decía ese mago de las finanzas llamado Álvaro Miranda, hasta hace menos de seis meses consejero de Economía de sucesivos gobiernos de UPN: "Una fórmula que se ha demostrado muy beneficiosa". Beneficiosa sí, pero no para los habitantes de esta comunidad que, por ejemplo, vamos a acabar pagando por la Autovía del Camino tres veces el costo real de una obra ya absolutamente disparada. El pasado invierno esa oscura pecha que Navarra mantiene con varias constructoras y con la banca alemana -sí, siempre es la banca alemana- mandó, ella solita, a tomar por el saco todas las previsiones existentes sobre nuestro déficit autonómico. Ayer este periódico le puso cifras: 180.000 euros al día gasta la administración navarra en pagar unas obras, acabadas hace años en algunos casos, y por las cuales se va a seguir pagando durante generaciones. 180.000 euros del ala los 365 días del año que no gastaremos ni en sanidad, ni en educación, ni en cultura, ni en servicios sociales. Eso, sin entrar ya en consideraciones sobre la casi nula rentabilidad social de algunas de las obras financiadas por este método, o el exorbitante costo final de otras de ellas. Una herencia envenenada más de ese asalto continuado al presupuesto público que está suponiendo la era de UPN en el poder. De todos los métodos de financiación era, con mucho, el más caro y el más oneroso para el contribuyente. Lo eligieron sin despeinarse. O eran memos, o eran mucho peor que memos.