España les iba bien
El fin de semana pasado, el del suicidio, el del desahucio, ésta fue noticia más leída en la edición digital de El País: "La glamurización de Sergio Ramos". Según Enric González, perdón, ya no está, o sea Ramón Lobo, disculpen, a éste lo echan, vamos, según contaba Boris Izaguirre, desde que sale con Pilar Rubio el defensa del Real Madrid tiene alma de pitbull y mirada de Amelie. En El Mundo, más belicosos, optaron por otra exclusiva apasionante: "Bisbal desmiente a Kiko". He ahí el bipartidismo y la polarización. Por fortuna existe una tercera vía para acercarnos a este crucial momento histórico: hoy lo más leído, o visto, en ABC es un reportaje sobre los escotes de una tal Anna Simón. A qué seguir.
Mucho se habla de la educación, los bancos, las patrias. Mucho se habla de chavales desnortados y familias desestructuradas. Y en la lista de culpables, o responsables, o cómplices, faltan sujetos que durante dos décadas se han forrado de pasta mientras vaciaban de neuronas, y de valores, a la gente más indefensa. Ha habido, sí, más de un gurú mediático que con la mano derecha saludaba al rey y con la izquierda cocinaba un menú basura que ha intoxicado a la población. Quien a la mañana señalaba a los delincuentes y a tarde les ofrecía una fortuna por contar el delito en su programa. Quien convirtió en voz de la calle, en guapos ejemplarizantes, a confesos chorizos y líderes del pelotazo. No es que España fuera bien. Es que con esa España a algunos les iba dabuten.
¿Qué dicen ahora de los ninis cuando han entronizado a una peña que ni estudiaba ni trabajaba cuando aún era posible hacerlo? Qué dicen de los pobres que vivían por encima de sus posibilidades quienes nombraron heroínas del pueblo, e hicieron ricas, a quienes jamás pegaron un palo al agua? Es una crisis moral, les oigo clamar, mientras le pasan el cheque a Kiko Matamoros. En fin, qué les voy a contar que no sepan: que Sergio y Pilar lo han dejado. Gran noticia.