miguel Sanz es un prescriptor. Así ha definido y defendido su enchufe como presidente del Consejo de Administración de Bodegas Sarría, gentil correspondencia de Enrique Goñi, su otrora enchufado como director de Can, enterrador de la entidad financiera foral en el ostentoso panteón de CaixaBank. El vocablo, que no aparece en el diccionario de la Lengua Española, es un término recogido en los glosarios de economía, finanzas y marketing. Prescriptor es alguien que recomienda un producto y contribuye a su impulso comercial. Su función: que empinemos el codo y bebamos determinados vinos. Miguel Sanz preside dos consejos de administración en conflicto: la carretera (Audenasa) y el vino (Sarría). Pero su cartera mide la tasa de ingresos económicos, no la de alcohol al volante. El prescriptor Sanz impulsa también ideas y estrategias en esa insoportable misión salvífica e iluminadora en la que incurren algunos expresidentes. Sobre Caja Navarra y sobre UPN-PSN. En el caso de Can, explicaciones subjetivas (comparecencia informativa de Goñi y su equipo) en lugar de investigaciones objetivas. Púlpito tardío e insuficiente. Un reconocimiento hipotético: "Se han podido cometer errores". Cita dos gruesos (la oficina de Washington, montada sin licencia bancaria -conservará la foto inaugural con su homólogo prescriptor Urdangarin y la infanta Cristina-, y la compra de "un importante inmueble" en Bilbao) y omite otros también graves y gravosos denunciados por Lorenzo Riezu, antecesor de Goñi en el cargo y de los que advirtió a Barcina y otros consejeros. Errores devastadores. Decisivos. A renglón seguido, pretensión tranquilizadora: "No se ha metido la mano en ningún sitio". La mano… y la muñeca en aquellos relojes de lujo. Quizá no se haya metido la mano en la caja del dinero. Bastó con ponerla abierta para recibir altas dietas, públicas unas, otras opacas, para beneficiarse de créditos blandos o para compatibilizar la presencia en los órganos de la Caja con hacer negocio de su desmantelamiento (Barcina-VIP). Sin olvidar que el prescriptor Sanz se aseguró una pensión vitalicia hasta los 75 años. El expresidente del Gobierno y de UPN regala un consejo a la Caixa, matriz y hegemónica en CaixaBank: "Tiene que ponerse la camiseta de Osasuna. La cultura que pretende imponer en Navarra encuentra dificultades y obstáculos". ¿No será que UPN-PSN en la presidencia y Goñi como técnico cansaron a la afición y muchos ahorradores navarros, decepcionados, cambiaron de equipo financiero? El prescriptor Sanz impulsa el producto político UPN-PSN, anima a sus líderes a "ceder algo" y sacar adelante "acuerdos". "Siempre dispuesto" a ejercer de Celestina, recomienda a Yolanda y Roberto Amar(se) en tiempos revueltos. Por amor a la cartera.
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