los destinatarios navarros relacionados en los supuestos papeles de Bárcenas figuran entre esas "algunas cosas" ciertas que Rajoy reconoce dentro de unos documentos que la doctrina oficial del PP califica de apócrifos. Jaime-amnésico Del Burgo y Ca-listo Ayesa, dos históricos de la derecha foral y española -impenitente dúo armonioso en su trayectoria política- afloran en la lista de beneficiarios de salidas de dinero en metálico, modo de entrega característico de las cajas B (contabilidad opaca; a veces, dinero de origen ilícito). Del Burgo, transportista de dinero de procedencia sospechosa. Anómala actividad para un académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Extraño comportamiento en un diputado miembro (1994) de la comisión de investigación sobre la financiación de los partidos políticos. Su formación en Derecho (diplomado en la especialidad jurídico-económica), su trabajo como economista (fue secretario técnico de la Hacienda de Navarra) y su dilatada experiencia política percibirían el pestilente tufillo de las operaciones. Al publicarse un primer asiento con su nombre en la contabilidad de Bárcenas, Del Burgo -en una reacción exculpatoria multimedia- se apresuró a exhibir recibo manuscrito de una concejala de Villava perceptora del importe, destinado a paliar su situación domiciliaria tras un atentado de ETA. De lo demás, "ni la más remota idea. Hablo de lo que sé". Amnesia imprudente. Un autoprotector sobreseimiento: hay sobre, lo sé y miento. Nuevas revelaciones periodísticas y seis asientos contables más con Del Burgo como titular (algunos -no todos- con un Calixto entre paréntesis). Esta vez, Ca-listo Ayesa asume las dádivas: casi cuatro millones de pesetas, en varias entregas, para compensarle por el abandono de su actividad profesional (pública y privada) como médico dermatólogo para formar parte -consejero de Salud (1991-1995)- del Gobierno de Navarra. Ni una transferencia bancaria. Todo a través de mensajería Del Burgo. ¿Fue un ingreso declarado a Hacienda? Al partido no le consta y tampoco piensa tomar medidas si fuera un defraudador. Ca-listo Ayesa declara que se sintió "instado" a aceptar su entrada en el Gobierno. Casi un imperativo moral. Y seducido, cabe pensar, por una prejubilación indemnizada y bien retribuida: entró en el Ejecutivo foral con 55 años y salió con 67. Tres mandatos (12 años), en dos de los cuales fue vicepresidente de Caja Navarra. Ayesa sigue activo en política y es miembro del Comité Ejecutivo del PP en Navarra, donde coincide con un hijo de Del Burgo. Los apellidos permanecen unidos. Eloy Villanueva, coordinador general del PPN, adjunto al presidente, no pone reparos éticos al comportamiento de sus afiliados. Hay que tener papo.