las relaciones políticas PSN-UPN no están rotas. Solo descosidas. El filólogo Sergio Sayas, secretario de organización y comunicación de la Ejecutiva regionalista, eligió las palabras "vil y cobarde" para calificar la actitud evasiva de los socialistas en la reprobación de la excarcelada Inés del Río, mociones municipales instrumentalizadas para aplacar el enfado de las víctimas de ETA ante la rápida asunción por parte del Gobierno del PP de la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Constatada la falta de rectificación de Barcina y de UPN, el PSN amenazó con una posible ruptura de relaciones. Casi nada. A la hora de la verdad, su Comisión Ejecutiva rebajó la tensión del imperativo al potencial: "Puede que sea imposible el entendimiento y la negociación en cualquier aspecto". El comunicado final destaca que "UPN ha deteriorado la mínima confianza que pudiera quedar". Solo en sus manos "está la recomposición de esta situación creada por sus insidias y mentiras" (que también en el PSN habrá algún asesor-filólogo). Y ahí aparece Miguel Sanz (¿dónde queda su celebrado "a mí, que me olviden"?), catalizador de un foro regionalista que estudie la próxima estrategia electoral de búsqueda de acuerdos. O sea, de restauración del buen rollo con el PSN para neutralizar cualquier riesgo de que Navarra quede en manos del nacionalismo vasco. El PSOE celebra hoy su Domingo de Resurrección. Entre los valores a sacar de la tumba, la credibilidad. ¿Alguien puede creer que el PSN rompa con UPN? La ingenuidad lo aguanta todo. El 17-03-2007, Pamplona vivió la manifestación "Fuero y Libertad. Navarra no es negociable", movilización organizada por el gobierno de Sanz -en mayoría absoluta con el CDN de Alli- y con respaldo y relevantes presencias nacionales del PP. Clamor multitudinario contra Zapatero por su silencio institucional ante la presunción de que la Comunidad Foral era moneda de cambio en el tablero de la negociación con ETA. Un zarandeo en toda regla a la dignidad del PSOE y de su franquicia navarra. El PSOE aguantó el meneo de aquella marea de protesta. Unos meses después, y tras marear la perdiz del cambio por parte de los dirigentes regionales, Ferraz puso la brújula en su sitio y señaló a UPN, que revalidó el Gobierno: el agostazo. La posterior resaca arrancó de la orilla a CDN (Sanz expulsó del Gobierno -septiembre 2009- a sus dos consejeros por diferencias en la reforma de la Ley del Vascuence) y al PP (UPN se abstuvo en los presupuestos del Estado cuando el PP votó en contra, lo que suspendió -octubre 2008- el pacto vigente desde 1991). UPN aguantó las sugerencias de Ferraz. Queda por ver si Patxi López se llevará a Jiménez a su equipo de primarias y si UPN aguantará a Barcina. Claves de futuro.
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