El papel voló desde la mano del ejecutivo y aterrizó por deslizamiento en la mesa de reuniones del despacho de dirección. Me había invitado a sentarme. Él, de pie, visibilizó su superior altura jerárquica. Encabezamiento: "Análisis jubilación parcial con contrato de relevo". De rechazar la oferta, un horizonte profesional poco estimulante: "Pasarías a atender necesidades de redacción". Aterradora metáfora. Los indicios fueron inquietantes desde que el grupo Prisa compró Radiodifusora Navarra, propietaria de la licencia de emisión de Radio Requeté (EAJ-6)-Radio Pamplona e históricamente asociada a la Cadena SER. Las quejas recibidas en Presidencia del Gobierno (Sanz) y de la alcaldesa de Pamplona (Barcina) sobre los comentarios en el programa Club de las Siete pusieron en alerta al nuevo director cuando acudió a presentar sus cartas credenciales. Dedujo que mis opiniones no le iban a facilitar las "relaciones institucionales" (colaboraciones, licencias). En difusión, el programa llegó a ser el único contraprogramado por otro regional. Limitado a una Onda Media (AM) en regresión, padeció la prohibición de anunciarlo en antena. El programa alternativo hacía uso de una frecuencia de FM reorientada hacia Pamplona y Comarca (manipulación de la licencia original), se emitía también por las emisoras de Tafalla y Tudela, y gozaba de promoción. En contenidos, se me impuso la prohibición de realizar entrevistas a candidatos en campaña electoral, fui amonestado verbalmente por entrevistar a Amanda Acedo (rival de Roberto Jiménez en congreso del PSN) y recibí la orden de desmontar un cara a cara entre Uxue Barkos (NaBai) y Miren Egaña (ANV), ya aceptado por ambas. Sin ser exhaustivo. El director de la emisora pudo haber fulminado el programa y no lo hizo. Quizá por mi reflexión de que entonces llevaba cuatro años en antena y había conseguido la fidelidad de una audiencia atraída por el espíritu crítico de sus comentarios y el carácter incisivo de sus entrevistas. Esa audiencia hubiera imputado a la SER la desaparición del programa o una modificación de su línea de contenidos. Negativo para su pregonada marca de libertad, pluralidad y progresía. A mi petición, la empresa me exoneró de trabajar el 15% de la jornada laboral anual. Lo cuento porque debía una explicación a muchos oyentes que demandaron una versión real de mi apartamiento de los micrófonos. Su fidelidad la merecía. Por gratitud. Mi salida profesional coincidió con el 75 aniversario de la radio en Navarra; mi jubilación definitiva, con el 80 cumpleaños de la actual Radio Pamplona. La conmemoración en antena de este aniversario (he facilitado sonido y fotos a la exposición del Condestable) ignoró mis veinte años de aportaciones radiofónicas. Borrado de disco duro.
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