'Thriller'
No hace falta ser vidente para adivinar que el asesinato de Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación y del PP de León, tiene potencial suficiente para inspirar no una sino varias novelas de serie negra, alguna de las cuales acabarán sin duda en película. El eje central de todas ellas, una política de provincias, de dudosa reputación, abatida en plena calle y a plena luz del día por los disparos de la madre de una compañera de partido relegada y despechada. No faltarán en esas obras ninguno de los componentes de las mejores del género: perfiles psicológicos extremos -no sólo en el caso de las asesinas-, relaciones familiares que rozan lo patológico, sed obsesiva de venganza, viajes a los bajos fondos, conexiones policiales, tormentosas relaciones sentimentales y, no podía ser menos, sexo asegurado, es posible que también en versión homosexual. Tal vez alguna de ellas, como mandan los cánones del mejor thriller, acabe dibujando igualmente un escenario desolador de opacas tramas políticas, corrupción invisible para la Justicia, miedo producido a golpe de boletín oficial y un modo de ejercer el poder entre lo esperpéntico y lo mafioso bendecido por lejanas direcciones políticas. Los últimos capítulos -o tal vez los primeros- podrían acabar reflejando el aprovechamiento del asesinato por parte de esas mismas direcciones, aprovechamiento que incluye cargar contra movimientos sociales emergentes de signo adverso o intentos de coartar una incómoda libertad de expresión con la excusa de descerebradas muestras de alegría por el luctuoso suceso que da pie a la novela. Una simple cortina de humo para evitar que los disparos de una neurótica acaben destapando una realidad incómoda y poco presentable. Todo ello, pura ficción, claro está, como mandan las leyes del género.