Estoy a favor de que si ETB, como ente público, obtiene rendimiento por emitir en Navarra -gracias a aumentar su volumen de audiencia y por tanto sus tarifas publicitarias- sea ella y no ni un solo euro navarro la que asuma todos los costes de que de una santa vez pueda ser vista de una manera legal, permanente y sin perjuicio técnico de ningún otro canal que de la misma manera sea legal y emita desde Navarra. Pensaba uno, en su ingenuidad, que todo esto de la TDT cuando nos la vendieron era para ampliar la capacidad y resulta que hay menos espacio que antes, salvo para dar concesiones a los mismos de siempre para que emitan mierda hora tras hora y para que comunidades e individuales nos hayamos dejado una buena pasta en antenas, descodificadores y televisiones nuevas. Confío en que el actual gobierno haga por fin las cosas bien, subsane lo que no haya hecho hasta ahora y negocie técnicamente con quien tenga que hacerlo para dejar para siempre enterradas absolutamente todas las infamias cometidas por la ralea de UPN y peor, que ha sido la que hasta ahora ha perseguido a ETB por tierra, mar y aire, convirtiendo su enfermiza obsesión en una herramienta política que nos ha dado en la cara a los navarros en multitud de ocasiones, impidiéndonos ver con normalidad una cadena que lo quieran o no en UPN emite muchas horas en uno de los dos idiomas oficiales de Navarra, sobre cosas de Navarra y que, excepción hecha de por los cerriles de turno, es muy valorada, tolerada y hasta querida, puesto que no olvidemos que salvo los pequeños porcentajes de siempre la sociedad está mucho menos crispada que lo que los políticos o los medios de comunicación -algunos- quieren hacer creer. Es obligación de este gobierno acabar con este vodevil e impedir legalmente y para siempre que se pueda producir de nuevo en el futuro por parte de los demócratas de toda la vida.