las encuestas hay que cogerlas con pinzas pero hay algunas que ponen de manifiesto tendencias que se podían intuir y que, con cautelas, pueden tener visos de acercarse a la realidad. Ayer, Metroscopia publicaba una en El País en la que dibujaba el siguiente panorama: Unidos Podemos ganaría las elecciones en Navarra con el 36% de los votos, casi 7 puntos más que UPN-PPN, lo que constituiría la primera derrota electoral de UPN desde que en 1987 el PSOE le aventajó en las forales. Desde entonces -29 años-, UPN se ha impuesto en todas las citas o generales (8) o autonómicas (7), 15 en total. ¿Es una locura esto que señala Metroscopia? Ni mucho menos. Según la encuesta, UPN-PPN se queda con los mismos votos que en diciembre (28,8%), pero la unión de Podemos más I-E y Batzarre, que en diciembre habría llegado al 27,1%, se dispara 9 puntos más, en buena medida gracias al bajón del PSN (pasa del 15,5 al 12,1%) y de Geroa-Bai, que se hunde desde el 8,7 al 3,9%, en un claro ejemplo de traslado de voto útil hacia Unidos Podemos, un traslado que Bildu sufre en mucho menor medida, al parecer con votantes más fieles que Geroa sea cual sea la cita. El subidón de Unidos Podemos es tal que unido al descenso del PSN puede llevar a que estos últimos se queden sin diputado, algo inédito en democracia. Para que esto suceda, deben triplicar a los socialistas en votos y que UPN-PPN los doblen, con lo que serían 3 para Unidos Podemos y 2 para UPN-PPN, algo complejo pero que puede darse y más teniendo en cuenta a esos votantes que quizá no votarían jamás a Unidos Podemos pero que desean una debacle socialista. En las locales de hace 13 meses, el voto abertzale fue del 30%. La encuesta da ahora un 12%. Nadie en su sano juicio cree que eso sea una foto fija real. Más bien, un modo de que puedan suceder esas dos cosas insólitas: UPN 2º y PSN fuera. Aunque solo sea por eso, interesante.